Cuento (real) de Navidad, por Alfonso Jiménez

Puede parecer un cuento, pero es muy cierto y real. Lo intento narrar tal como ocurrió y me lo ha contado mi hijo con el sentimiento propio de haberlo vivido en directo.

Vamos a situarnos en las Baleares. Faltan diez minutos para las ocho de la mañana del día 23 de diciembre. Mi hijo, tras dejar el coche aparcado, se dirige a pie a su trabajo. Al pasar junto a un colegio cuya puerta está cerrada, ve a un niño que llora a gritos y se acerca a él rápidamente. También acude una señora preocupada por el llanto del crío.

  — ¿Qué te pasa, niño? Por qué lloras? —le pregunta mientras la señora solamente observa.

  — Mi mamá se ha ido y estoy solo —responde entre gritos.

Le pregunta si sabe el número de teléfono de su mamá y dice que no, sin dejar de llorar. Mi hijo, que también tiene dos en edad escolar, sabe que ese día 23 no hay clase en las Baleares porque se inician las vacaciones navideñas. Le pide la mochila y le saca el diario escolar; comprueba que el niño tiene 6 años de edad y en la segunda página está el nombre alemán de la madre y el número de teléfono; no figura ningún dato del padre. Llama desde el móvil a la madre en varios intentos y no responde. Esto se le complica un poco.

   — ¿Sabes a dónde ha ido tu mamá?

   — Al hotel, a trabajar.

   — ¿Cómo se llama el hotel?

   — No sé, pero sé que está aquí cerca.

Vamos allá, decide. Lo coge de la mano y se encaminan al hotel. El niño parece despierto para su edad. La mujer que acudió al oírlo llorar, también se ofrece a acompañarlos; no habla pero no pierde detalle. Cuando estaban llegando, suena el teléfono respondiendo a las llamadas de mi hijo, que informa a la madre de lo ocurrido. Ella se alarma y dice que va a por él.

  — No se preocupe, ya estamos casi en la puerta del hotel.

Sale la madre, abraza al niño y lo tranquiliza. Se ve claro que es alemana por su estatura y aspecto. Se disculpa con lágrimas por el despiste sufrido, le agradece la ayuda prestada y se lleva a su hijo dentro del hotel. En ese momento el niño se vuelve y grita:

  — ¡Que no se vaya él ! ¡Que mañana viene santa Claus y me trae regalos!

  — Ya nos veremos. Yo trabajo aquí muy cerca.

Deducción.— Parece muy probable que la madre, posiblemente separada de su pareja, lleva a diario a su hijo en coche al cole, en cuya puerta para unos instantes y deja al niño allí minutos antes de que abran y ella con prisa continúa conduciendo hasta el parking del hotel en el que trabaja.

El día de marras, el 23, la madre, con la tensión propia de una mujer que en solitario simultanea crianza y cuidados del hijo, su trabajo fuera de casa y labores del hogar para sacar adelante adelante su familia monoparental, había confundido la fecha vacacional y dejó al niño solo en la puerta del colegio en esta situación indeseada y peligrosa.

Mi hijo se despidió impresionado por el gesto cariñoso del niño y se dirigió a su trabajo pensando en sus propios hijos. La mujer que siguió la operación también se alejó tranquila.

Cuento de Navidad, curioso pero real.

Alfonso Jiménez

EL AYUNTAMIENTO Y LA POLICÍA LOCAL. CRÓNICA DE UN CONFLICTO INTERMINABLE. (Parte VII: Democracia Directa), por Fernando M. García Nieto

pleno marzo extraordinario 2017 lucena    Con un 96% de participación en el referéndum sobre la Valoración de Puestos de Trabajo (VPT), la mayoría de los trabajadores municipales votaba “NO” a la propuesta presentada por el equipo de Gobierno, que había sido dictaminada favorablemente en la Mesa General de Negociación.


Eran 403 los empleados municipales con derecho a voto. El plebiscito se celebró el 18 de septiembre de 2018, finalizando a las 21:00 horas. De este censo de trabajadores, 220 votaron en contra, 159 lo hicieron a favor y 4 votos en nulo. Se decidía sobre un documento en el que se venía trabajando desde el año 2012. La consulta reflejó la división entre los trabajadores municipales, ya comentada en anteriores entregas de esta serie.  


Fue un referéndum de validez y operatividad cuestionables. Sus efectos podrían anularse por varias causas. En primer lugar no estaba recogido en ninguna norma de las que regulan los procesos de valoración, tratándose de una oportunista invención política.


El secretario y la interventora municipales aún no habían emitido dictamen sobre la adecuación a la normativa vigente del citado documento. El sindicato USO había impugnado el documento de revisión de la VPT, por estimar que era imposible su aprobación al superar el límite establecido por las disposiciones estatales. En base a la regla de proporcionalidad del presupuesto municipal, señalaba USO, se estaban incumpliendo los máximos estipulados por el artículo 7.2 del Real Decreto 861/1986, de 25 de abril, por el que se establece el régimen de retribuciones de los funcionarios de la administración local. Este sindicato advertía de que dicha circunstancia, obligatoriamente, debía ser corregida antes de ratificar la propuesta en Pleno.


La propia Unión Sindical Obrera y la Coordinadora de Trabajadores de Andalucía se manifestaron en contra de la propuesta de VPT, mientras que el SAT decidió abstenerse, al igual que CSIF. El Sindicato Profesional de Policías Municipales de España respaldó este ajuste del complemento específico, al igual que Comisiones Obreras y UGT. No obstante, un número considerable de afiliados de estas secciones sindicales se opusieron al voto de sus propios representantes, e incluso denunciaron sus decisiones ante instancias sindicales superiores. Nos estamos refiriendo a los miembros de la Plataforma de Afectados por la VPT.


Únicamente 27 trabajadores mantendrían el mismo nivel de retribuciones con la aplicación de la propuesta que se estaba votando, la cual reducía el complemento específico de sus puestos, gracias a la aplicación de un complemento personal transitorio. En cambio, 112 asalariados obtendrían, anualmente, hasta 350 euros más; 60 empleados, entre 321 y 800 euros; una veintena percibiría un aumento cuantificado desde 801 euros hasta 1.500, y finalmente, un grupo de 176 accedería a una subida económica de más de 1.500 euros anuales.   


Luego entonces, y con independencia de razones jurídicas que todavía estaban por dilucidarse, ¿Qué pudo ocurrir para que más de 200 trabajadores votaran contra la revisión del complemento específico? Recordemos que la plantilla de la policía local, por entonces, no superaba los 80 funcionarios.


Quienes rechazaban esta VPT lo justificaban en que se favorecía excesivamente a los policías locales y al personal municipal de oficios a partir de la categoría de oficial. También señalaban que la misma concedía una mejora salarial al secretario, la interventora y al tesorero. Luego, necesariamente, hubo trabajadores que votaron en contra de aumentar sus propias retribuciones con tal de que los puestos indicados no cobrasen el específico que les correspondía según la propuesta de valoración presentada. ¿Por qué? En mi opinión se produjeron un conjunto de circunstancias que combinadas dieron como resultado el rechazo final de la VPT.


La principal causa pudo ser la propia condición humana. Los seres humanos somos por naturaleza egoístas y envidiosos. Algunos, convencidos de que podían sacar mayor rendimiento en otra propuesta alternativa, votaron en contra de esta. Otros trabajadores, convencidos de que podían dejar de percibir el dinero de la productividad general si la propuesta se aprobaba, y como la cuantía de la productividad era mayor que la que pudiera quedarle como específico, votaron también en contra por razones económicas.


Un tercer grupo, me atrevo a decir, pudo rechazar la propuesta por animadversión hacia el colectivo de la policía local. Las fuerzas y cuerpos de seguridad son el último recurso, el poder coercitivo, con que cuenta el Estado para mantener el orden y la estabilidad social, y por ello, sus miembros son objeto de rechazo social en no pocas ocasiones, especialmente en ambientes con ideas políticas próximas al anarquismo y el comunismo.


Además, desde estos mismos sectores de la sociedad se pretenden niveles de justicia social extremos, consistentes en un reparto igual, que no equitativo, de la riqueza. De este razonamiento se puede deducir que también pudieron influir en la decisión final razones políticas e ideológicas.


En todos estos casos se estaba ignorando, o se quería obviar, que el complemento de productividad no es una retribución “permanente”, y que se aprueba cada año con el presupuesto municipal, dependiendo de la voluntad política del momento, mientras que el complemento específico requiere de una VPT para su modificación y por tanto goza de una mayor protección frente a decisiones "caprichosas".


En línea con las razones políticas citadas, guarda relación con ellas y es de especial interés conocer la reacción de los principales grupos políticos municipales de la oposición al resultado del referéndum.


Se produjo unanimidad en la crítica a la gestión del equipo de gobierno en materia de Personal, tras el rechazo de la VPT por parte de la mayoría de los trabajadores municipales. Todos los grupos coincidieron en exigir responsabilidades políticas por lo que consideraban un fracaso del PSOE en el objetivo de una “VPT JUSTA”. Era difícil, desde la perspectiva de la lucha por el poder, no apuntarse a aquella oportunidad para desgastar a un gobierno municipal que no contaba con mayoría suficiente en el Pleno.    


    El resultado del referéndum fue la puntilla que acabó con la propuesta del equipo de gobierno, apoyada en su día por la Mesa General de Negociación. Y es que tanto el PP como Ciudadanos, IUCA y el concejal independiente, manifestaron de inmediato su intención de votar en contra de la VPT si esta llegaba al pleno municipal, intenciones que se podían prever, por la evolución de los acontecimientos, desde mucho antes de aquel ejercicio de democracia directa.


La portavoz del grupo municipal Ciudadanos, Purificación Joyera, promotora de la consulta sobre la VPT, señaló que su grupo votaría en contra porque la decisión mayoritaria de los trabajadores municipales … "condicionará nuestro voto, más aún con la elevada participación registrada" ... Para Joyera … "los trabajadores han hablado claramente y por supuesto lo vamos a tener en cuenta y votaremos en contra" ... Indicando a los medios de comunicación que, pese a que la propuesta de VPT fue aprobada por los representantes sindicales y obtuvo informes jurídicos favorables, el resultado, paradójicamente, había dejado claro que esas decisiones … "no representan el sentir general de la mayoría de los trabajadores" …, cargándose de un plomazo, y sin que le temblara la voz, el principio de representación sindical.
Joyera añadió que … "en la mesa de negociación, la negociación no existió desde el primer momento, no se respondieron las alegaciones o se resolvieron sin estudio o fundamentación alguna, y la responsabilidad es del equipo de gobierno” …, y lo dijo en representación de un partido político que no acudió a las convocatorias del comité de valoración, ignorando con ello una magnífica oportunidad de procurar que las cosas se hicieran “con estudio y fundamentación”.


El Partido Popular también anunció su voto en contra una vez conocidos los resultados de la consulta. Su portavoz, por entonces Paco Huertas, declaró que … "suponen un fracaso estrepitoso de la política del equipo de gobierno socialista". Según Huertas … "esta propuesta fue una apuesta personal del alcalde y de la concejal de Personal, Teresa Alonso, que la inmensa mayoría de los trabajadores públicos han rechazado". Por lo que anunció que …  "vamos a pedir responsabilidades políticas, porque ha sido mucho el tiempo y el dinero invertido en esta VPT y evidentemente alguien deberá asumir este fracaso"... Procede aquí poner de relieve que el Partido Popular sí participó en el Comité de Valoración, al menos en sus fases iniciales, y que por lo tanto compartía parte de responsabilidad en el supuesto “fracaso".


Por su parte, el portavoz de IUCA, Miguel Villa, manifestó que los resultados … "dejan clara la derrota de la VPT y supone también la división de los trabajadores y trabajadoras de nuestro ayuntamiento, situación que ha sido provocada por la actitud de falta de talante negociador y autoritarismo de la concejal de Personal, Teresa Alonso, en este proceso"... Villa indicó que su grupo mantendría el criterio … "de no mantener una valoración que divide a los empleados públicos y no tiene su apoyo y votará un no rotundo y sin paliativos si el PSOE se atreve consumar su fracaso llevando esto al pleno". Para el portavoz de IUCA … "la VPT tiene que ir a la papelera y empezar un nuevo proceso con el próximo equipo de gobierno". Izquierda Unida, también ausente en la mayor parte del proceso, proponía arrojar a la papelera el resultado obtenido en el Comité de Valoración, que tan mal lo había hecho, quizás por qué no se aplicó la “igualdad real”.


Como colofón, en el mes de octubre el Secretario General del Ayuntamiento de Lucena, dictó resolución estimatoria del recurso de alzada interpuesto por la sección sindical de USO contra la aprobación, en la Mesa General de Valoración del Ayuntamiento, de la propuesta de VPT, y contra la que se habían manifestado en contra una mayoría absoluta de los trabajadores municipales. Señalaba que, en base al informe emitido por la Jefa de Sección de Recursos Humanos, la tabla de valoración y cuantificación del complemento específico contenida en la citada VPT … "deberá ser objeto de nueva negociación previa en la respectiva mesa de negociación"...  


Contra esta resolución, que ponía fin a la vía administrativa, se podía interponer recurso de reposición o recurso contencioso-administrativo, pero nadie, ninguno de los partícipes en la Mesa o el Comité de Valoración decidieron hacerlo. Tras la decisión de los trabajadores no resultaba “legítimo” hacerlo para los sindicatos, ni políticamente rentable para el equipo de gobierno, que ya estaba pensando en “otra cosa”. La negociación que se debía realizar según la resolución de Secretaría nunca se llevó a cabo, y así se abandonó la defensa y puesta en valor de un trabajo de años con un coste nada despreciable para las arcas públicas.


El referéndum fue un revés para el equipo de gobierno y los sindicatos que en su día aprobaron la polémica VPT, que ya nunca llegaría al Pleno, pero más duro aún fue el golpe para los 159 trabajadores municipales que votaron a favor de la propuesta, convencidos de que por fin se iba a resolver un problema arrastrado desde 2006, durante más de once años.

Fernando M. García Nieto

1 https://www.diariocordoba.com/lucena/2018/09/27/trabajadores-votan-referendum-vpt-ayuntamiento-36365615.html

2 https://www.andaluciacentro.com/cordoba/lucena/noticias/12028/lucena-votacion-consulta-vpt

3 http://www.surdecordoba.com/lucena/ciudadanos-lucena-asegura-que-la-mayoria-sindical-no-refleja-el-sentir-los-trabajadores-del-ayuntamiento

 4 https://www.lucenahoy.com/articulo/politica/grupos-oposicion-piden-responsabilidades-politicas/20180919130334060807.html

5  https://www.subbeticahoy.com/articulo/lucena/secretario-municipal-estima-recurso-uso-valoracion-puestos-trabajo-ayuntamiento-lucena/20181011143714010642.html

Una publicidad gubernativa, por Julián Valle Rivas

No sé a usted, apreciado lector, pero a mí me ayuda mucho a dormir tranquilito y profundo como bebé el saber que tenemos un Gobierno que vela con tal denuedo por los intereses de sus ciudadanos.

 

    Así, sobrado de exigencia y curtido de eficiencia, preocupado por el bienestar y mejor vivir de la población que administra y gobierna, ejecutor de la legalidad vigente, invierte con sabiduría y destreza el dinero público, ése que recauda con mecánica gestión por los más hilarantes y gratuitos aconteceres de la existencia, en campañas publicitarias destinadas a recordar, que no a concienciar (pues es aventajado conocedor del exceso de conciencia de sus gobernados), que debemos promocionar aquellos gestos y llevar a cabo aquellos actos destinados al ahorro energético.


    En su infinita e ilustrada razón, comprende el Gobierno que, en ocasiones, los ciudadanos nos despistamos, ofuscados en el ajetreo de la cotidianeidad, dejando encendidas todas las luces y los electrodomésticos de la casa, aunque no los necesitemos; quemando neumáticos y combustible, mientras fardamos de coche molón con motoraco ebrio de nitroso; o abriendo el grifo a máxima presión para lavarnos las manos o fregando los platos no sólo después de comer, cuidado, sino después de haberlos fregado, en una conflictiva obsesión por la inmaculada limpieza.


    Y claro, con tamaños descuidos populares, que los administrados, sobrepasados de renta per cápita (o como quiera que se la llame), con salarios por las nubes, se pueden permitir, el Gobierno, en cambio, se ve obligado, a fin de satisfacer el desmesurado consumo, a restringir el riego a los agricultores, demandar un aumento de combustible a las empresas petrolíferas o incrementar la compra de electricidad a Francia, ésa que genera, haciéndose rica, a través de las centrales nucleares levantadas cerca de los Pirineos, frente a aquéllas que nosotros hemos desmantelado en suelo patrio. (Lo de la crisis nuclear francesa es transitorio).


    El caso es que dichos gastos imprevistos merman el Tesoro Público con trivialidad. Un dinero que se resta de actuaciones comprometidas con la utilidad pública, como las campañas publicitarias de concienciación (ahora, sí) contra la ingesta de frutas y verduras, el ejercicio diario y la lectura de libros, que tanto comprometen nuestra salud física y mental. Adicciones que habrían de ser erradicadas inmisericordemente, quedando, por el contrario, un poco relegadas al ostracismo, entre otras razones, porque el Gobierno entiende la prioridad del ahorro energético y el desliz del conciudadano medio.


    No alcanzo a comprender, la verdad, el revuelo de indignación que se ha montado en torno a la feliz campaña publicitaria gubernamental, recordatoria y ahorrativa, que ha dado al dinero público un honorable acomodo. Los españoles tenemos pasta para vomitar y el Gobierno asume que una factura mensual de luz por debajo, tecleemos, de los cien euros, para el español medio, es indignante y bochornosa, tercermundista. Por ello, con el inteligente objetivo de mantener la paz común, le resulta imperativo no controlar o intervenir los precios de la luz, dejando que suban y sigan subiendo al libre albedrío de los operadores o jefazos del sector, para centrarse en evitar o disminuir el derroche que, pronto o tarde, repercutirá en las arcas del Estado, ajenas para el conciudadano medio. También por ello, con idéntico ingenio conservador en el nivel cuantitativo del importe de facturación, compensa la fútil idea de reducir el IVA con la imposición de un impuesto que todavía ignoro (discúlpeseme mi escasa cualidad intelectual) qué vinculación guarda con el gas, si bien, sufraga el descrédito de una zarrapastrosa factura mensual de, tecleemos otra vez, cincuenta euros.


    El beneficio de la paz pública resulta primordial, para lo cual la iniciativa gubernativa se antoja fundamental, incluida esa campaña publicitaria, recordatoria y ahorrativa, trasunto de un pequeño tironcete de orejas combatiente del libertinaje de los ciudadanos vomitadores de pasta, que el Estado, hay que insistir, no se puede permitir.


    Criticar la campaña publicitaria, entonces, implica aprobar y ratificar el salvaje derroche español, que el consumidor nacional paga gustoso con su facturación, porque rebosa pasta a espuertas, sin mirar las repercusiones para su propia Nación. Implica aplaudir que los desmedidos precios de la luz y del combustible se deban a la desbocada demanda ciudadana, en perjuicio del Gobierno, comprometido a cubrir las necesidades de una población caprichosa y malcriada. Quien critica su campaña publicitaria, se muestra ciego a la inconmensurable labor de contención en la intervención de los precios y de incorporación de nuevos impuestos en la facturación que nuestro venerable Gobierno realiza en aras del bien común, para prevenir que un coste ordinario de la luz y del combustible cause el enconamiento de los ciudadanos patrios, negados a valorar el esfuerzo estatal.


    Sólo espero que, cuando todos esos criticones de la campaña publicitaria gubernamental vean por la televisión este invierno a los integrantes del Consejo de Ministros muy abrigaditos con jerséis de lana en su reunión semanal, al ordenarse cumplir con la campaña de ahorro energético estatal y mantener baja la calefacción, no osen tachar a nuestro Gobierno de falto de estilo y de clase, de vulgar.


Julián Valle Rivas

La tradición, por Julián Valle Rivas

convento san rafael capuchinas cordobaBuscando información relacionada con un tema que no viene ahora a cuento, me topé con una noticia publicada a finales de la pasada primavera. En ella se informaba acerca de los problemas de filtraciones y humedades en un convento cordobés y su iglesia adyacente, que obligaban a llevar a cabo obras de reparación y restauración. Las religiosas que habitaban el convento habían invitado al periodista a acceder al edificio y recorrerlo, señalando las zonas afectadas.

 

    La Madre Abadesa puso de manifiesto la urgencia y pedía ayuda a la población, pues su principal fuente de ingresos radicaba en la elaboración artesanal y venta de roscos y magdalenas, régimen laboral con el cual no les era posible sumar los poco más de diecisiete mil euros necesarios para la obra proyectada. Ni siquiera la donación de productos típicos de festividades, días de precepto o santorales destacados del calendario, a cambio de la voluntad, suplían la escasez presupuestaria. En este punto, se quejaban las reverendas madres de que, para el 14 de junio, todavía disponían de existencias de panes de San Antonio, que no habían visto salida el día anterior, de manera que, a modo de triste llamada de atención hacia los feligreses, las monjas se preguntaban: «¿No conocen la tradición, hermanos?».

 


    Esta pregunta, lanzamiento desesperado a un aire agreste e inmisericorde, a la vez cálida, a la vez tierna y a la vez bendita, como el pan olvidado por los parroquianos en los mostradores del convento; esta pregunta sin atisbo de reproche, como la de una madre benevolente hacia unos hijos revoltosos; esta pregunta resignada, como el cristiano que sufre los avatares de la vida; esta pregunta, simple y compleja, al tiempo, me provocó una sonrisa.

 


    No fue una sonrisa sanguinolenta, sobrecargada de satisfacción, ni una sonrisa alegre de exagerada celebración por los malos momentos que atravesaban, con soledad y sumisión, las pobres monjas del convento cordobés. Fue una sonrisa desplegada por la entrañable ingenuidad de unas mujeres que, por condición, misticismo o adhesión, todavía no habían perdido, posiblemente no perderán jamás, su confianza y su amor hacia una humanidad creada a imagen y semejanza de Dios. Y sin embargo, el problema padecido por las religiosas cordobesas radica, precisamente, en la naturaleza humana. O en la naturaleza misma de la tradición, más bien.

 


    Ante todo, es justo reconocer el mérito de la labor de las monjas de la congregación que residen en el convento y, en general, de la comunidad religiosa, sean laicas o investidas con el hábito talar, incluido el mundo, universo, teclearía yo, cofrade. No en lo que al aspecto espiritual se refiere, o no sólo, aunque tan importante es la calidad y salud del cuerpo como la del alma, y en esta vida, sano es el creer en algo que permita hacerla soportable o tolerable; de forma que tanto puede valer creer en un libro, una composición musical, una ecuación matemática, un par de ojos brillantes como estrellas o un dios omnisciente y omnipotente, fuera cual fuera. Porque el ser humano es carne y es consciencia, y entre lo uno y lo otro (si bien lo otro se halla ausente en múltiples ocasiones), desde los inicios de la especie así se ha considerado, se percibe un componente, cual argamasa visceral, que transciende la materia y la lógica, hasta copar un espacio preternatural.

 


    De vuelta al justo reconocimiento del mérito, al margen, entonces, del ámbito espiritual, cierto es que no hay quien sea capaz de abstraerse del arte santificado con los dones de la belleza. Obras con siglos de existencia perduran en nuestra época, para goce y disfrute común: literatura, pintura, escultura, arquitectura; parte de ellas, por caprichos o designios del destino, de temática religiosa. De ahí que tranquilice saber que se suceden las personas que con el debido cariño y respeto se preocupan por que generaciones presentes y futuras puedan continuar admirando estas irreemplazables obras, las cuales quedarían abocadas al abandono, la indiferencia y la destrucción. Y en esa actividad de conservación y cuidado, dentro de nuestras posibilidades, todos habríamos de contribuir. También con donaciones en los periodos otorgados por la tradición.

 


    Pero la tradición, por definición, es, curiosa e igualmente, obra humana, costumbre legada de padres a hijos; por ende, sujeta a las fluctuaciones del ánimo humano. La sociedad evoluciona, para lo bueno y lo malo. Lo que hoy considera atesorada tradición a perpetuar, mañana termina convirtiéndose en desdeñable práctica a proscribir. Perezoso acto de interesado desapego, por superfluo, hacia el que ya no se siente atracción ni identificación alguna, y en consecuencia, tampoco responsabilidad para con su ejecución. Para que un suceso adquiera la condición de tradición, se requiere de un proceso lento y seguro. Requisito idéntico en el trámite inverso. Diariamente, atestiguamos cómo los jóvenes de la sociedad se desentienden de las tradiciones, irrelevantes para ellos, que sus padres y abuelos celebraban con emoción y afecto. Cómo las tradiciones desaparecen al ritmo que surgieron. Y, aun en perjuicio de las pobres monjas cordobesas y de la humanidad, seguirán desapareciendo… Salvo que se trate de verbenas, jolgorios y jaranas varias, claro, que a estos idolatrados eventos siempre habrá ganas de apuntarse.


Julián Valle Rivas

PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA SEGURIDAD PÚBLICA: EL CONSEJO LOCAL DE SEGURIDAD, por Fernando M. García Nieto

plan seguridad navidad lucenaHace ya algunos meses vimos como la inseguridad en las zonas de ocio de Lucena fue portada en medios y objeto de debate ciudadano. Los vecinos de varios enclaves de nuestro pueblo se han empezado a movilizar exigiendo medidas eficaces para garantizar el descanso, y hacerlo compatible con el disfrute del ocio, respetuoso y civilizado. Ya se han formado las primeras asociaciones vecinales con este objetivo.

 

La industria y el comercio local sufren delitos contra el patrimonio con más frecuencia de la que todos desearíamos, con implicaciones negativas para el desarrollo económico de nuestro municipio. La estadística de delitos del Ministerio de Interior, para nuestra localidad, arroja cifras crecientes en cada trimestre. Sin ánimo de ser alarmista, esto está ocurriendo, las noticias y las cifras son públicas y de fácil comprobación, basta con navegar en internet para conocerlas.

 

Pero, incluso en una situación de paz y convivencia perfecta es preciso trabajar para su consolidación, desde la prevención sobre potenciales problemas que puedan alterarla. Por otro lado, es sobradamente conocida la importancia de la colaboración ciudadana para garantizar la seguridad y el respeto de las normas, pues los recursos son limitados y no se puede poner un agente en cada rincón de nuestra geografía. De este modo, en infinidad de casos la implicación de un vecino, o grupo de estos, a coadyuvado a la resolución de un problema de seguridad o el esclarecimiento de un hecho delictivo. De ahí la importancia de fomentar este tipo de comportamientos en los ciudadanos y los grupos sociales en los que estos se integran.


La Seguridad Ciudadana, una Movilidad segura, y la Protección Civil, constituyen políticas públicas de primer orden muy demandadas por la ciudadanía. Todas estas políticas, que corresponden a una misma concejalía de nuestro ayuntamiento, requieren siempre del estudio, informe o consulta de aquellos asuntos que deban ser sometidos a la decisión del Pleno, porque afectan directamente a derechos fundamentales como la seguridad, la libertad personal, la libertad de circulación, el derecho a la intimidad personal y familiar, el derecho al descanso y a la pacífica convivencia.


Pues bien, la Constitución Española en su artículo 9.2 obliga a los Poderes Públicos a facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social. Así mismo el artículo 23.1 del teto constitucional garantiza el derecho de los ciudadanos a participar en los asuntos públicos. Este derecho esta también recogido en el art. 30 del Estatuto de Autonomía de Andalucía.


En base a ello, nuestro ayuntamiento aprobó en febrero de 2020 el Reglamento Regulador de la Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Lucena, que regula en su art. 103, los órganos de participación, su denominación y la creación de cuantos Consejos Locales se puedan definir en el futuro, de conformidad con las expectativas, inquietudes, interés general de la ciudadanía y de cuantos asuntos en cada caso convenga o resulte apropiado abordar. Esta misma norma preceptúa que el Ayuntamiento establecerá los instrumentos jurídicos, económicos y materiales que sean precisos para garantizar el efectivo funcionamiento de estos órganos, y las adecuadas relaciones entre todos ellos y con la ciudadanía.


    A día de hoy han sido creados por este Ayuntamiento los siguientes órganos de participación: Foro de la Casa Ciudadana, Consejo de Ciudad, Consejo Local de Juventud, Consejo Local de Urbanismo y Medio Ambiente, Consejo Local de Igualdad, Comisión Especial de Sugerencias y Reclamaciones, , Consejo Escolar Municipal, Consejo Local de Bienestar Social, Consejo Local de Turismo y Desarrollo Local, Consejo Local de Voluntariado, Consejos Locales de Aldeas o Barriadas, Comisión de Accesibilidad y Eliminación de Barreras Arquitectónicas, Urbanísticas, en el Transporte y en la Comunicación.  Pero NO existe, en nuestro ayuntamiento, un órgano de participación ciudadana específico para una política pública fundamental como es la Seguridad.


    Por otro lado, el Real Decreto 1087/2010, de 3 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento que regula las Juntas Locales de Seguridad, y que desarrolla en esta materia lo dispuesto en la Ley Orgánica 2/86 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, establece, en su artículo 13, la posibilidad de constituir Consejos Locales de Seguridad como órgano de participación ciudadana para la mejora de los niveles de seguridad en los municipios españoles, y cito:
“Artículo 13. Participación ciudadana. Con objeto de lograr la máxima participación ciudadana en la mejora de los niveles de seguridad pública, podrán constituirse Consejos Locales de Seguridad, a los cuales serán invitados representantes de asociaciones ciudadanas, organizaciones empresariales, sindicatos y otras instituciones o sectores que conformen el tejido social.”


    En este mismo sentido, la Instrucción nº 7 de 20 de abril de 1995, de la Secretaría de Interior sobre la Constitución de Consejos de Seguridad Ciudadana, ya regulaba la creación de los Consejos Locales de Seguridad como órganos de participación que pretendían dar cabida a los más amplios sectores de la vida colectiva comprometidos en el desarrollo de la convivencia en la Sociedad, rompiendo el esquema imperante de que se trata sólo de una cuestión policial de los organismos especializados.


Estos órganos locales de participación permiten a las fuerzas y cuerpos de seguridad percibir, a través de los representantes de la sociedad civil, cuáles son los problemas específicos, relacionados con la seguridad, existentes en determinadas zonas, colectivos o actividades de la ciudad, y aquellos otros que afectan con carácter general al conjunto de la ciudadanía. Esto les facilita la elaboración de estrategias de trabajo específicas encaminadas a su solución. También les ofrece la posibilidad de rendir cuentas, ante esta misma sociedad civil, de los resultados alcanzados en el desarrollo de la actividad policial en el municipio, algo poco común pero muy recomendable y deseable. Esta ventaja es ampliable a otros cuerpos u organismos públicos que puedan estar representados en estos Consejos con competencias en la seguridad, en sus múltiples dimensiones, como pudieran ser el Cuerpo de Bomberos o la Agrupación de Protección Civil.

 

Resumiendo, el trabajo en estos Consejos, o en sus mesas de trabajo, facilita a las Administraciones una mejor planificación de los servicios públicos, enfocando su intervención en las necesidades e intereses más demandados, y permite la obtención de información crucial en el desarrollo y aplicación de políticas públicas de seguridad. En la Seguridad Pública así entendida, no son las Administraciones sino los Ciudadanos y su libre desenvolvimiento quienes ocupan una posición central.


La figura de los Consejos Locales de Seguridad ha tenido una amplia implantación en los municipios de nuestro territorio nacional, y localidades de distinta entidad como Madrid, Barcelona, Murcia, Puerto de Santa María, Rivas Vaciamadrid, Pedrola, Los Molinos, Alcalá de Henares, Caudete, Móstoles, Moralzarzal, Viedma, Soto del Real y Villaviciosa, entre otros muchos, cuentan con este instrumento de participación desde hace años.


Quiero significar que un Consejo Local de Seguridad debería responder a los siguientes objetivos básicos:
• Promover y facilitar la corresponsabilización de los ciudadanos en la formulación de las políticas de Seguridad y su posterior seguimiento.
• Profundizar en la cooperación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con los ciudadanos y sus movimientos asociativos.
• Posibilitar un mayor acercamiento de la administración de la Seguridad Pública al ciudadano y una mayor agilización en el funcionamiento de esta.
Desde mi firme creencia en que este órgano contribuiría para que mi ciudad alcance el mayor nivel de seguridad posible, hago desde aquí un llamamiento a las autoridades y al conjunto de fuerzas políticas a fin de que se constituya el Consejo Local de Seguridad de Lucena, porque la Seguridad nos incumbe a todos.

 

Fernando M. García Nieto

EL AYUNTAMIENTO Y LA POLICÍA LOCAL. CRÓNICA DE UN CONFLICTO INTERMINABLE. (Parte VI: “Divide et impera”), por Fernando M. García Nieto

“En pocas horas el país se dividió en dos bandos irreconciliables y la división comenzó a extenderse entre todas las familias.” (Isabel Allende, La casa de los espíritus, 1982).


    Como expliqué en la anterior entrega de esta serie de artículos, la “Plataforma de Afectados por la Valoración de Puestos de Trabajo” hizo público un “Dossier” para tratar de invalidar la VPT que estaba pendiente de referéndum del total de los trabajadores municipales y de una posterior aprobación en el Pleno. En las primeras líneas de este documento:
… “DOSIER SOBRE LA IMPOSICIÓN DE UNA NUEVA VALORACIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO EN EL AYUNTAMIENTO DE LUCENA.


El presente documento pretende advertir e informar sobre la intención de implantar una nueva valoración de puestos de trabajo del Ayuntamiento de Lucena y de su organismo autónomo Patronato Deportivo Municipal, que se ha venido gestando y ha culminado con la presentación de una propuesta en la Mesa General de Negociación que, a todas luces, supone, una enorme mejora en las retribuciones de algunos colectivos concretos que finalmente han resultado beneficiados y, como injusta contrapartida, un atropello para un amplio sector de empleados municipales que van a ver minoradas y estancadas sus retribuciones durante un número indeterminado de años, sustentado todo ello en un documento base "anual" que, cuanto menos, no ha sido dado a conocer hasta después de elaborada y concluida la propia valoración de puestos de trabajo”….


    En respuesta a este “Dossier”, el SPPME hizo público un texto titulado “Las Falsedades del Dossier Anti-vpt”  , redactado por D. Jose Antonio Capote, dirigente del sindicato y destacado líder del colectivo de la policía en este “conflicto interminable”.


    Ambos documentos, a favor y en contra de la VPT, estuvieron al alcance de todos los grupos políticos municipales de entonces, con anterioridad a la votación de esta en el Pleno, y en aquellos días generaron un fuerte debate entre los empleados públicos municipales, que iban a votar en el referéndum, y entre sus distintos representantes sindicales. El conflicto que se había iniciado años antes con el cambio de jornada de la función pública a 37,5 horas, entre ayuntamiento y policía local, se transformó, “coincidencias de la vida”, en un conflicto interno entre funcionarios de la misma administración.


Por su extensión resulta muy difícil la total inclusión de estos textos en un artículo de opinión. Por ello voy a confrontar sólo algunos apartados de aquella discusión entre las dos partes de este conflicto entre empleados públicos, y a recomendar, para una total comprensión de las causas de este, la lectura de ambos documentos. Sin embargo, a pesar de múltiples intentos, no me ha sido posible, como habría deseado, obtener el “Dossier Anti-vpt” para su publicación íntegra. Primero expongo, por apartados, algunos argumentos de la Plataforma, y seguidamente la réplica del Sr. Capote a cada uno de ellos:


1.- SOBRE EL ORIGEN DE LA PROPUESTA DE UNA NUEVA VPT.
PLATAFORMA:
…” La implantación de una ampliación de la jornada laboral de los empleados públicos en el año 2012, en cumplimiento de la reforma aprobada por el Gobierno de la Nación, supuso el incremento de la jornada laboral de las 35 horas semanales a 37'5 horas semanales; o lo que es igual, la jornada de trabajo se incrementó entre 10 y 12 horas al mes. Ese incremento del número de horas de la jornada ordinaria, aplicable a todos los empleados públicos, supuso para los miembros de la Policía Local una reducción igual en el número de horas extraordinarias que prestaba hasta entonces y, lógicamente, la consiguiente reducción en las cuantías que, de forma periódica, regular y por un importe considerable, percibía por ese concepto. En definitiva, las 2'5 horas que hasta entonces daban, y cobraban, como extraordinarias, a partir de entonces las daban como parte de su jornada normal de trabajo y, claro está, dejaron de cobrarlas.


Sin embargo, los miembros de la Policía Local, en su mayoría, no lo aceptaron así e iniciaron una serie de acciones cuya pretensión fue seguir cobrando lo mismo y no experimentar reducción alguna a consecuencia de la ampliación, por ley, de la jornada de trabajo.


En recientes declaraciones en los medios de comunicación, la concejala-delegada de Personal, autora de la propuesta de aprobación de la nueva VPT, afirma que no ha actuado bajo presiones de ningún colectivo. Respetamos, como no podía ser de otra manera, tales declaraciones; pero no podemos obviar que el impulso de esta nueva valoración de puestos de trabajo coincidió -por no decir que en ella tuvo su origen- con una serie de actuaciones del colectivo de la Policía Local que, por su repercusión mediática, tuvieron eco en los medios de comunicación locales y regionales” …
RÉPLICA:


…” Se culpa concretamente al colectivo de la Policía Local, “culpa” por ser leve en la expresión, porque más bien se criminaliza a este colectivo.


Cierto es que los policías locales pierden retribuciones que percibían en concepto de productividad como consecuencia de la ampliación de la jornada laboral de 35 a 37,5 horas, pero no es menos cierto que ese complemento de productividad NUNCA  debería haberse retribuido como productividad (supone un claro y flagrante fraude de Ley, como ejemplo Sentencia de TS, Sala 3ª, de lo Contencioso-Administrativo, 15 de Noviembre de 2006), sino como complemento específico en jornada de especial dedicación, ya que dicha circunstancia es inherente a los puestos de policía, y como de que “de aquellos barros estos lodos”, es por lo que comenzamos a solicitar que se hiciera una valoración de puestos por una empresa especializada.


El “dossier anti VPT” no habla de que cuando se aumentó la jornada a la policía a 37,5 horas semanales, ese aumento también afectó a condiciones como la nocturnidad, la festividad, y sin embargo no llevaron aparejado un aumento retributivo de dichos conceptos en el complemento específico. SIEMPRE se nos dijo desde el equipo de gobierno que se hacía necesaria una nueva Valoración de los Puestos, ese es el impulso de la nueva valoración, y no otro.


Impulso que se hizo más necesario aún si cabe con la absorción de SERVIMAN y la Gerencia de Urbanismo, que supuso adaptar las retribuciones de los trabajadores de estas entidades a la Valoración de 2006. Que propició que el teniente alcalde de entonces, Miguel Villa, crease sobresueldos (de 316€ y 450€ por trabajador y mes) a muchos trabajadores en concepto de “guardias”, para que no mermasen sus retribuciones” ...


8. CONSECUENCIAS DE ESTE PROCESO DE NUEVA VALORACIÓN DE PUESTOS.
PLATAFORMA:
…” De entrada, supone la aplicación de una INJUSTA VALORACIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO que, como decíamos al principio, se ha ocupado más de mejorar las retribuciones de algún colectivo concreto que de valorar de una manera objetiva y equitativa todos los puestos de trabajo de este Ayuntamiento.También supone un enfrentamiento enconado entre dos sectores de empleados municipales que repercutirá en la buena o mala prestación de los servicios que se proporcionan a través de esta Administración Local -ya está ocurriendo-, y, por consiguiente, en la buena o mala imagen de este Ayuntamiento de cara al ciudadano de Lucena.

 

El próximo retorno a las 35 horas de jornada laboral semanal de los empleados públicos (el actual gobierno de la nación ya se ha pronunciado en ese sentido) dará lugar a que probablemente haya que volver a la situación existente con anterioridad al año 2012, y, con independencia del resultado de esta nueva VPT, recurrir a la prestación de horas extraordinarias por el personal de la Policía Local que se daba en aquellas fechas y, por consiguiente, a la necesaria gratificación por servicios extraordinarios a ese colectivo de empleados municipales, lo que, implicará, si las cuentas son similares a las de aquella fecha, que el Ayuntamiento tenga que destinar a ese concepto una cuantía económica adicional próxima a los 300.000 euros anuales, además del incremento que les suponga ahora la aplicación de la VP.

 

RÉPLICA:
… “repercutirá en la buena o mala prestación de los servicios que se proporcionan a través de esta Administración Local - ya está ocurriendo- “… Creo que alguien debería pedir explicaciones sobre esto.
Respecto al posible retorno a la jornada de 35 horas:
La Policía Local debe tener por Ley la misma jornada que el resto de los funcionarios, si se implanta la jornada de 35 horas, será exactamente igual que la que venimos haciendo compensada con horas de formación en días de descanso.
Decirle de paso, que lo que se hacía anterior a 2012, retribuir en concepto productividad el exceso de jornada, infringe la Ley. Para dicho cometido, su encaje retributivo estaría en la implantación de una jornada de especial dedicación como en otras policías locales, jornada que no está reglada en el Ayuntamiento de Lucena.
La malintencionada exposición del autor del “dossier anti VPT”, busca en el colectivo de la Policía Local la “cabeza de turco” culpable de todos sus males. El único pecado de la policía es trabajar noches con la alteración física y social que supone, trabajar en festivos ídem, hacer turnos cambiando continuamente ritmo circadiano al cuerpo, tener mayor peligrosidad que el resto de los puestos y mayor penosidad y por contra, no tener derecho a realizar jornada flexible para armonizar vida laboral y familiar, etcétera…etcétera” …

9. CONCLUSIONES.
PLATAFORMA:
…” Las graves anomalías puestas de manifiesto en el presente informe demandan la adopción, entre otras, de las siguientes actuaciones:
1 º) La paralización de este proceso de nueva valoración de puestos hasta tener un MANUAL DE VALORACIÓN QUE RESPONDA DE MANERA EQUITATIVA A TODOS LOS PUESTOS incluidos en la relación de puestos de trabajo de este Ayuntamiento.
2°) La apertura de un PERÍODO DE PARTICIPACIÓN DE TODOS LOS EMPLEADOS MUNICIPALES para que puedan hacer sugerencias y aportaciones al manual que, finalmente, haya de tenerse en cuenta en la nueva valoración de puestos (recuérdese que la VPT actualmente vigente contó en su día con el respaldo de todas las secciones sindicales y por todos los empleados, quienes la ratificaron en asamblea celebrada el día 25/10/2006, por unanimidad y sin votos en contra).
3°) La modificación del manual o la elaboración de uno nuevo, con la inclusión de FACTORES QUE VERDADERAMENTE PERMITAN VALORAR TODOS LOS PUESTOS DE UNA MANERA EQUITATIVA.
4°) La modificación del manual o la elaboración de uno nuevo, para QUE UNA MISMA PERSONA SOLO PUEDA FORMAR PARTE DE UNO DE LOS DOS ÓRGANOS QUE INTERVIENEN EN ESTE PROCESO, COMITÉ DE VALORACIÓN O MESA GENERAL DE NEGOCIACIÓN, CON EL FIN DE EVITAR QUE PUEDA ERIGIRSE EN JUEZ Y PARTE AL MISMO TIEMPO” ...
RÉPLICA:
1º) ¿Un manual por cada trabajador? ¿Conoce el redactor el significado de equidad?
RAE equidad: 5. f. Disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece.
2º) Los trabajadores participan mediante sus representantes sindicales. Es a los sindicatos a quien nos corresponde informar y fomentar la participación de los trabajadores.
3º) El Manual que se ha utilizado es homologable al de cualquier administración que haya efectuado una RPT reciente. Lo que no se puede es pretender cambiar el manual cuando el resultado no es el que se esperaba cada uno. Valorar los puestos de forma equitativa (ver significado de equidad), no es valorar que todos suban lo mismo, para eso ya está el reparto de la productividad ficticia que es un insulto al bolsillo de los contribuyentes y una vergüenza que debe conocerse públicamente si se pretende seguir consumando.
4º) Igual que el punto primero. Insistimos en que los representantes sindicales han asistido al CV en calidad de vocales, somos quien ostentamos la representación legítima. Si plantea hacer un manual ¿quién debería formar parte del CV, ¿vocales por sorteo? ¿Vocales elegidos por referéndum? ¿acaso los representantes sindicales no hemos sido elegidos por los trabajadores? En ningún momento los representantes sindicales ni han pretendido ni pretenden ser jueces de nada, somos parte porque así se establece en la Ley. La capacidad de juzgar le corresponde en este caso al Pleno de la Corporación, quienes deben ratificar o no la justicia del trabajo que se ha hecho. Algunos partidos políticos ya se han manifestado al respecto:
-    Cs. Votará en contra tras haber eludido su responsabilidad de asistir al CV, sin ni siquiera conocer el trabajo realizado por la empresa ICSA, el Manual, las sesiones del CV… Han eludido su responsabilidad, delegándola en un referéndum de los trabajadores, cosa a la que acostumbra este grupo, a pasar de perfil por los asuntos. De gobernar Cs ya sabemos que jamás se aprobaría una valoración de puestos, porque para ello se ha de ser responsable, riguroso y decidido.
-    IUCA. Votará en contra, y en este caso, la irresponsabilidad adquiere un matiz diferente porque además de interés electoralista, podríamos añadir los intereses familiares de un trabajador del Ayuntamiento y los recuerdos dorados de su pasado coalicionista. Es imposible hacer ver a alguien con semejante carga ideológica la justicia de lo que se plantea, cuando su opinión es que los empleados deben subir todos por igual...
-    DALDA. Votará en contra, por supuesto con el mismo nulo conocimiento del asunto de los dos anteriores, pero con una sencilla explicación, que de todos es sabida su vinculación al sindicato USO …
    El “dossier anti VPT” cierra con 183 firmas. El total de empleados de este Ayuntamiento es superior a 400 trabajadores” ...    

Fernando M. García Nieto


Nota: El siguiente enlace redirige al documento “Falsedades del Dossier Anti-vpt” del cual se ha eliminado, por este autor, para proteger datos de carácter personal, distintos enlaces a Actas de Mesa de Negociación.

  https://drive.google.com/file/d/1RRyWdz719XAmtGIvq6IAWzwA1J7ZTe8A/view?usp=sharing

Destacados

Lucena Digital

Prensa independiente. Lucena - Córdoba - España

Aviso Legal | Política de Privacidad | Política de Cookies |  RSS

© 2026 Lucena Digital, Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización