La tradición, por Julián Valle Rivas

convento san rafael capuchinas cordobaBuscando información relacionada con un tema que no viene ahora a cuento, me topé con una noticia publicada a finales de la pasada primavera. En ella se informaba acerca de los problemas de filtraciones y humedades en un convento cordobés y su iglesia adyacente, que obligaban a llevar a cabo obras de reparación y restauración. Las religiosas que habitaban el convento habían invitado al periodista a acceder al edificio y recorrerlo, señalando las zonas afectadas.

 

    La Madre Abadesa puso de manifiesto la urgencia y pedía ayuda a la población, pues su principal fuente de ingresos radicaba en la elaboración artesanal y venta de roscos y magdalenas, régimen laboral con el cual no les era posible sumar los poco más de diecisiete mil euros necesarios para la obra proyectada. Ni siquiera la donación de productos típicos de festividades, días de precepto o santorales destacados del calendario, a cambio de la voluntad, suplían la escasez presupuestaria. En este punto, se quejaban las reverendas madres de que, para el 14 de junio, todavía disponían de existencias de panes de San Antonio, que no habían visto salida el día anterior, de manera que, a modo de triste llamada de atención hacia los feligreses, las monjas se preguntaban: «¿No conocen la tradición, hermanos?».

 


    Esta pregunta, lanzamiento desesperado a un aire agreste e inmisericorde, a la vez cálida, a la vez tierna y a la vez bendita, como el pan olvidado por los parroquianos en los mostradores del convento; esta pregunta sin atisbo de reproche, como la de una madre benevolente hacia unos hijos revoltosos; esta pregunta resignada, como el cristiano que sufre los avatares de la vida; esta pregunta, simple y compleja, al tiempo, me provocó una sonrisa.

 


    No fue una sonrisa sanguinolenta, sobrecargada de satisfacción, ni una sonrisa alegre de exagerada celebración por los malos momentos que atravesaban, con soledad y sumisión, las pobres monjas del convento cordobés. Fue una sonrisa desplegada por la entrañable ingenuidad de unas mujeres que, por condición, misticismo o adhesión, todavía no habían perdido, posiblemente no perderán jamás, su confianza y su amor hacia una humanidad creada a imagen y semejanza de Dios. Y sin embargo, el problema padecido por las religiosas cordobesas radica, precisamente, en la naturaleza humana. O en la naturaleza misma de la tradición, más bien.

 


    Ante todo, es justo reconocer el mérito de la labor de las monjas de la congregación que residen en el convento y, en general, de la comunidad religiosa, sean laicas o investidas con el hábito talar, incluido el mundo, universo, teclearía yo, cofrade. No en lo que al aspecto espiritual se refiere, o no sólo, aunque tan importante es la calidad y salud del cuerpo como la del alma, y en esta vida, sano es el creer en algo que permita hacerla soportable o tolerable; de forma que tanto puede valer creer en un libro, una composición musical, una ecuación matemática, un par de ojos brillantes como estrellas o un dios omnisciente y omnipotente, fuera cual fuera. Porque el ser humano es carne y es consciencia, y entre lo uno y lo otro (si bien lo otro se halla ausente en múltiples ocasiones), desde los inicios de la especie así se ha considerado, se percibe un componente, cual argamasa visceral, que transciende la materia y la lógica, hasta copar un espacio preternatural.

 


    De vuelta al justo reconocimiento del mérito, al margen, entonces, del ámbito espiritual, cierto es que no hay quien sea capaz de abstraerse del arte santificado con los dones de la belleza. Obras con siglos de existencia perduran en nuestra época, para goce y disfrute común: literatura, pintura, escultura, arquitectura; parte de ellas, por caprichos o designios del destino, de temática religiosa. De ahí que tranquilice saber que se suceden las personas que con el debido cariño y respeto se preocupan por que generaciones presentes y futuras puedan continuar admirando estas irreemplazables obras, las cuales quedarían abocadas al abandono, la indiferencia y la destrucción. Y en esa actividad de conservación y cuidado, dentro de nuestras posibilidades, todos habríamos de contribuir. También con donaciones en los periodos otorgados por la tradición.

 


    Pero la tradición, por definición, es, curiosa e igualmente, obra humana, costumbre legada de padres a hijos; por ende, sujeta a las fluctuaciones del ánimo humano. La sociedad evoluciona, para lo bueno y lo malo. Lo que hoy considera atesorada tradición a perpetuar, mañana termina convirtiéndose en desdeñable práctica a proscribir. Perezoso acto de interesado desapego, por superfluo, hacia el que ya no se siente atracción ni identificación alguna, y en consecuencia, tampoco responsabilidad para con su ejecución. Para que un suceso adquiera la condición de tradición, se requiere de un proceso lento y seguro. Requisito idéntico en el trámite inverso. Diariamente, atestiguamos cómo los jóvenes de la sociedad se desentienden de las tradiciones, irrelevantes para ellos, que sus padres y abuelos celebraban con emoción y afecto. Cómo las tradiciones desaparecen al ritmo que surgieron. Y, aun en perjuicio de las pobres monjas cordobesas y de la humanidad, seguirán desapareciendo… Salvo que se trate de verbenas, jolgorios y jaranas varias, claro, que a estos idolatrados eventos siempre habrá ganas de apuntarse.


Julián Valle Rivas

PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA SEGURIDAD PÚBLICA: EL CONSEJO LOCAL DE SEGURIDAD, por Fernando M. García Nieto

plan seguridad navidad lucenaHace ya algunos meses vimos como la inseguridad en las zonas de ocio de Lucena fue portada en medios y objeto de debate ciudadano. Los vecinos de varios enclaves de nuestro pueblo se han empezado a movilizar exigiendo medidas eficaces para garantizar el descanso, y hacerlo compatible con el disfrute del ocio, respetuoso y civilizado. Ya se han formado las primeras asociaciones vecinales con este objetivo.

 

La industria y el comercio local sufren delitos contra el patrimonio con más frecuencia de la que todos desearíamos, con implicaciones negativas para el desarrollo económico de nuestro municipio. La estadística de delitos del Ministerio de Interior, para nuestra localidad, arroja cifras crecientes en cada trimestre. Sin ánimo de ser alarmista, esto está ocurriendo, las noticias y las cifras son públicas y de fácil comprobación, basta con navegar en internet para conocerlas.

 

Pero, incluso en una situación de paz y convivencia perfecta es preciso trabajar para su consolidación, desde la prevención sobre potenciales problemas que puedan alterarla. Por otro lado, es sobradamente conocida la importancia de la colaboración ciudadana para garantizar la seguridad y el respeto de las normas, pues los recursos son limitados y no se puede poner un agente en cada rincón de nuestra geografía. De este modo, en infinidad de casos la implicación de un vecino, o grupo de estos, a coadyuvado a la resolución de un problema de seguridad o el esclarecimiento de un hecho delictivo. De ahí la importancia de fomentar este tipo de comportamientos en los ciudadanos y los grupos sociales en los que estos se integran.


La Seguridad Ciudadana, una Movilidad segura, y la Protección Civil, constituyen políticas públicas de primer orden muy demandadas por la ciudadanía. Todas estas políticas, que corresponden a una misma concejalía de nuestro ayuntamiento, requieren siempre del estudio, informe o consulta de aquellos asuntos que deban ser sometidos a la decisión del Pleno, porque afectan directamente a derechos fundamentales como la seguridad, la libertad personal, la libertad de circulación, el derecho a la intimidad personal y familiar, el derecho al descanso y a la pacífica convivencia.


Pues bien, la Constitución Española en su artículo 9.2 obliga a los Poderes Públicos a facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social. Así mismo el artículo 23.1 del teto constitucional garantiza el derecho de los ciudadanos a participar en los asuntos públicos. Este derecho esta también recogido en el art. 30 del Estatuto de Autonomía de Andalucía.


En base a ello, nuestro ayuntamiento aprobó en febrero de 2020 el Reglamento Regulador de la Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Lucena, que regula en su art. 103, los órganos de participación, su denominación y la creación de cuantos Consejos Locales se puedan definir en el futuro, de conformidad con las expectativas, inquietudes, interés general de la ciudadanía y de cuantos asuntos en cada caso convenga o resulte apropiado abordar. Esta misma norma preceptúa que el Ayuntamiento establecerá los instrumentos jurídicos, económicos y materiales que sean precisos para garantizar el efectivo funcionamiento de estos órganos, y las adecuadas relaciones entre todos ellos y con la ciudadanía.


    A día de hoy han sido creados por este Ayuntamiento los siguientes órganos de participación: Foro de la Casa Ciudadana, Consejo de Ciudad, Consejo Local de Juventud, Consejo Local de Urbanismo y Medio Ambiente, Consejo Local de Igualdad, Comisión Especial de Sugerencias y Reclamaciones, , Consejo Escolar Municipal, Consejo Local de Bienestar Social, Consejo Local de Turismo y Desarrollo Local, Consejo Local de Voluntariado, Consejos Locales de Aldeas o Barriadas, Comisión de Accesibilidad y Eliminación de Barreras Arquitectónicas, Urbanísticas, en el Transporte y en la Comunicación.  Pero NO existe, en nuestro ayuntamiento, un órgano de participación ciudadana específico para una política pública fundamental como es la Seguridad.


    Por otro lado, el Real Decreto 1087/2010, de 3 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento que regula las Juntas Locales de Seguridad, y que desarrolla en esta materia lo dispuesto en la Ley Orgánica 2/86 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, establece, en su artículo 13, la posibilidad de constituir Consejos Locales de Seguridad como órgano de participación ciudadana para la mejora de los niveles de seguridad en los municipios españoles, y cito:
“Artículo 13. Participación ciudadana. Con objeto de lograr la máxima participación ciudadana en la mejora de los niveles de seguridad pública, podrán constituirse Consejos Locales de Seguridad, a los cuales serán invitados representantes de asociaciones ciudadanas, organizaciones empresariales, sindicatos y otras instituciones o sectores que conformen el tejido social.”


    En este mismo sentido, la Instrucción nº 7 de 20 de abril de 1995, de la Secretaría de Interior sobre la Constitución de Consejos de Seguridad Ciudadana, ya regulaba la creación de los Consejos Locales de Seguridad como órganos de participación que pretendían dar cabida a los más amplios sectores de la vida colectiva comprometidos en el desarrollo de la convivencia en la Sociedad, rompiendo el esquema imperante de que se trata sólo de una cuestión policial de los organismos especializados.


Estos órganos locales de participación permiten a las fuerzas y cuerpos de seguridad percibir, a través de los representantes de la sociedad civil, cuáles son los problemas específicos, relacionados con la seguridad, existentes en determinadas zonas, colectivos o actividades de la ciudad, y aquellos otros que afectan con carácter general al conjunto de la ciudadanía. Esto les facilita la elaboración de estrategias de trabajo específicas encaminadas a su solución. También les ofrece la posibilidad de rendir cuentas, ante esta misma sociedad civil, de los resultados alcanzados en el desarrollo de la actividad policial en el municipio, algo poco común pero muy recomendable y deseable. Esta ventaja es ampliable a otros cuerpos u organismos públicos que puedan estar representados en estos Consejos con competencias en la seguridad, en sus múltiples dimensiones, como pudieran ser el Cuerpo de Bomberos o la Agrupación de Protección Civil.

 

Resumiendo, el trabajo en estos Consejos, o en sus mesas de trabajo, facilita a las Administraciones una mejor planificación de los servicios públicos, enfocando su intervención en las necesidades e intereses más demandados, y permite la obtención de información crucial en el desarrollo y aplicación de políticas públicas de seguridad. En la Seguridad Pública así entendida, no son las Administraciones sino los Ciudadanos y su libre desenvolvimiento quienes ocupan una posición central.


La figura de los Consejos Locales de Seguridad ha tenido una amplia implantación en los municipios de nuestro territorio nacional, y localidades de distinta entidad como Madrid, Barcelona, Murcia, Puerto de Santa María, Rivas Vaciamadrid, Pedrola, Los Molinos, Alcalá de Henares, Caudete, Móstoles, Moralzarzal, Viedma, Soto del Real y Villaviciosa, entre otros muchos, cuentan con este instrumento de participación desde hace años.


Quiero significar que un Consejo Local de Seguridad debería responder a los siguientes objetivos básicos:
• Promover y facilitar la corresponsabilización de los ciudadanos en la formulación de las políticas de Seguridad y su posterior seguimiento.
• Profundizar en la cooperación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con los ciudadanos y sus movimientos asociativos.
• Posibilitar un mayor acercamiento de la administración de la Seguridad Pública al ciudadano y una mayor agilización en el funcionamiento de esta.
Desde mi firme creencia en que este órgano contribuiría para que mi ciudad alcance el mayor nivel de seguridad posible, hago desde aquí un llamamiento a las autoridades y al conjunto de fuerzas políticas a fin de que se constituya el Consejo Local de Seguridad de Lucena, porque la Seguridad nos incumbe a todos.

 

Fernando M. García Nieto

EL AYUNTAMIENTO Y LA POLICÍA LOCAL. CRÓNICA DE UN CONFLICTO INTERMINABLE. (Parte VI: “Divide et impera”), por Fernando M. García Nieto

policia local lucena“En pocas horas el país se dividió en dos bandos irreconciliables y la división comenzó a extenderse entre todas las familias.” (Isabel Allende, La casa de los espíritus, 1982).


    Como expliqué en la anterior entrega de esta serie de artículos, la “Plataforma de Afectados por la Valoración de Puestos de Trabajo” hizo público un “Dossier” para tratar de invalidar la VPT que estaba pendiente de referéndum del total de los trabajadores municipales y de una posterior aprobación en el Pleno. En las primeras líneas de este documento:
… “DOSIER SOBRE LA IMPOSICIÓN DE UNA NUEVA VALORACIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO EN EL AYUNTAMIENTO DE LUCENA.


El presente documento pretende advertir e informar sobre la intención de implantar una nueva valoración de puestos de trabajo del Ayuntamiento de Lucena y de su organismo autónomo Patronato Deportivo Municipal, que se ha venido gestando y ha culminado con la presentación de una propuesta en la Mesa General de Negociación que, a todas luces, supone, una enorme mejora en las retribuciones de algunos colectivos concretos que finalmente han resultado beneficiados y, como injusta contrapartida, un atropello para un amplio sector de empleados municipales que van a ver minoradas y estancadas sus retribuciones durante un número indeterminado de años, sustentado todo ello en un documento base "anual" que, cuanto menos, no ha sido dado a conocer hasta después de elaborada y concluida la propia valoración de puestos de trabajo”….


    En respuesta a este “Dossier”, el SPPME hizo público un texto titulado “Las Falsedades del Dossier Anti-vpt”  , redactado por D. Jose Antonio Capote, dirigente del sindicato y destacado líder del colectivo de la policía en este “conflicto interminable”.


    Ambos documentos, a favor y en contra de la VPT, estuvieron al alcance de todos los grupos políticos municipales de entonces, con anterioridad a la votación de esta en el Pleno, y en aquellos días generaron un fuerte debate entre los empleados públicos municipales, que iban a votar en el referéndum, y entre sus distintos representantes sindicales. El conflicto que se había iniciado años antes con el cambio de jornada de la función pública a 37,5 horas, entre ayuntamiento y policía local, se transformó, “coincidencias de la vida”, en un conflicto interno entre funcionarios de la misma administración.


Por su extensión resulta muy difícil la total inclusión de estos textos en un artículo de opinión. Por ello voy a confrontar sólo algunos apartados de aquella discusión entre las dos partes de este conflicto entre empleados públicos, y a recomendar, para una total comprensión de las causas de este, la lectura de ambos documentos. Sin embargo, a pesar de múltiples intentos, no me ha sido posible, como habría deseado, obtener el “Dossier Anti-vpt” para su publicación íntegra. Primero expongo, por apartados, algunos argumentos de la Plataforma, y seguidamente la réplica del Sr. Capote a cada uno de ellos:


1.- SOBRE EL ORIGEN DE LA PROPUESTA DE UNA NUEVA VPT.
PLATAFORMA:
…” La implantación de una ampliación de la jornada laboral de los empleados públicos en el año 2012, en cumplimiento de la reforma aprobada por el Gobierno de la Nación, supuso el incremento de la jornada laboral de las 35 horas semanales a 37'5 horas semanales; o lo que es igual, la jornada de trabajo se incrementó entre 10 y 12 horas al mes. Ese incremento del número de horas de la jornada ordinaria, aplicable a todos los empleados públicos, supuso para los miembros de la Policía Local una reducción igual en el número de horas extraordinarias que prestaba hasta entonces y, lógicamente, la consiguiente reducción en las cuantías que, de forma periódica, regular y por un importe considerable, percibía por ese concepto. En definitiva, las 2'5 horas que hasta entonces daban, y cobraban, como extraordinarias, a partir de entonces las daban como parte de su jornada normal de trabajo y, claro está, dejaron de cobrarlas.


Sin embargo, los miembros de la Policía Local, en su mayoría, no lo aceptaron así e iniciaron una serie de acciones cuya pretensión fue seguir cobrando lo mismo y no experimentar reducción alguna a consecuencia de la ampliación, por ley, de la jornada de trabajo.


En recientes declaraciones en los medios de comunicación, la concejala-delegada de Personal, autora de la propuesta de aprobación de la nueva VPT, afirma que no ha actuado bajo presiones de ningún colectivo. Respetamos, como no podía ser de otra manera, tales declaraciones; pero no podemos obviar que el impulso de esta nueva valoración de puestos de trabajo coincidió -por no decir que en ella tuvo su origen- con una serie de actuaciones del colectivo de la Policía Local que, por su repercusión mediática, tuvieron eco en los medios de comunicación locales y regionales” …
RÉPLICA:


…” Se culpa concretamente al colectivo de la Policía Local, “culpa” por ser leve en la expresión, porque más bien se criminaliza a este colectivo.


Cierto es que los policías locales pierden retribuciones que percibían en concepto de productividad como consecuencia de la ampliación de la jornada laboral de 35 a 37,5 horas, pero no es menos cierto que ese complemento de productividad NUNCA  debería haberse retribuido como productividad (supone un claro y flagrante fraude de Ley, como ejemplo Sentencia de TS, Sala 3ª, de lo Contencioso-Administrativo, 15 de Noviembre de 2006), sino como complemento específico en jornada de especial dedicación, ya que dicha circunstancia es inherente a los puestos de policía, y como de que “de aquellos barros estos lodos”, es por lo que comenzamos a solicitar que se hiciera una valoración de puestos por una empresa especializada.


El “dossier anti VPT” no habla de que cuando se aumentó la jornada a la policía a 37,5 horas semanales, ese aumento también afectó a condiciones como la nocturnidad, la festividad, y sin embargo no llevaron aparejado un aumento retributivo de dichos conceptos en el complemento específico. SIEMPRE se nos dijo desde el equipo de gobierno que se hacía necesaria una nueva Valoración de los Puestos, ese es el impulso de la nueva valoración, y no otro.


Impulso que se hizo más necesario aún si cabe con la absorción de SERVIMAN y la Gerencia de Urbanismo, que supuso adaptar las retribuciones de los trabajadores de estas entidades a la Valoración de 2006. Que propició que el teniente alcalde de entonces, Miguel Villa, crease sobresueldos (de 316€ y 450€ por trabajador y mes) a muchos trabajadores en concepto de “guardias”, para que no mermasen sus retribuciones” ...


8. CONSECUENCIAS DE ESTE PROCESO DE NUEVA VALORACIÓN DE PUESTOS.
PLATAFORMA:
…” De entrada, supone la aplicación de una INJUSTA VALORACIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO que, como decíamos al principio, se ha ocupado más de mejorar las retribuciones de algún colectivo concreto que de valorar de una manera objetiva y equitativa todos los puestos de trabajo de este Ayuntamiento.También supone un enfrentamiento enconado entre dos sectores de empleados municipales que repercutirá en la buena o mala prestación de los servicios que se proporcionan a través de esta Administración Local -ya está ocurriendo-, y, por consiguiente, en la buena o mala imagen de este Ayuntamiento de cara al ciudadano de Lucena.

 

El próximo retorno a las 35 horas de jornada laboral semanal de los empleados públicos (el actual gobierno de la nación ya se ha pronunciado en ese sentido) dará lugar a que probablemente haya que volver a la situación existente con anterioridad al año 2012, y, con independencia del resultado de esta nueva VPT, recurrir a la prestación de horas extraordinarias por el personal de la Policía Local que se daba en aquellas fechas y, por consiguiente, a la necesaria gratificación por servicios extraordinarios a ese colectivo de empleados municipales, lo que, implicará, si las cuentas son similares a las de aquella fecha, que el Ayuntamiento tenga que destinar a ese concepto una cuantía económica adicional próxima a los 300.000 euros anuales, además del incremento que les suponga ahora la aplicación de la VP.

 

RÉPLICA:
… “repercutirá en la buena o mala prestación de los servicios que se proporcionan a través de esta Administración Local - ya está ocurriendo- “… Creo que alguien debería pedir explicaciones sobre esto.
Respecto al posible retorno a la jornada de 35 horas:
La Policía Local debe tener por Ley la misma jornada que el resto de los funcionarios, si se implanta la jornada de 35 horas, será exactamente igual que la que venimos haciendo compensada con horas de formación en días de descanso.
Decirle de paso, que lo que se hacía anterior a 2012, retribuir en concepto productividad el exceso de jornada, infringe la Ley. Para dicho cometido, su encaje retributivo estaría en la implantación de una jornada de especial dedicación como en otras policías locales, jornada que no está reglada en el Ayuntamiento de Lucena.
La malintencionada exposición del autor del “dossier anti VPT”, busca en el colectivo de la Policía Local la “cabeza de turco” culpable de todos sus males. El único pecado de la policía es trabajar noches con la alteración física y social que supone, trabajar en festivos ídem, hacer turnos cambiando continuamente ritmo circadiano al cuerpo, tener mayor peligrosidad que el resto de los puestos y mayor penosidad y por contra, no tener derecho a realizar jornada flexible para armonizar vida laboral y familiar, etcétera…etcétera” …

9. CONCLUSIONES.
PLATAFORMA:
…” Las graves anomalías puestas de manifiesto en el presente informe demandan la adopción, entre otras, de las siguientes actuaciones:
1 º) La paralización de este proceso de nueva valoración de puestos hasta tener un MANUAL DE VALORACIÓN QUE RESPONDA DE MANERA EQUITATIVA A TODOS LOS PUESTOS incluidos en la relación de puestos de trabajo de este Ayuntamiento.
2°) La apertura de un PERÍODO DE PARTICIPACIÓN DE TODOS LOS EMPLEADOS MUNICIPALES para que puedan hacer sugerencias y aportaciones al manual que, finalmente, haya de tenerse en cuenta en la nueva valoración de puestos (recuérdese que la VPT actualmente vigente contó en su día con el respaldo de todas las secciones sindicales y por todos los empleados, quienes la ratificaron en asamblea celebrada el día 25/10/2006, por unanimidad y sin votos en contra).
3°) La modificación del manual o la elaboración de uno nuevo, con la inclusión de FACTORES QUE VERDADERAMENTE PERMITAN VALORAR TODOS LOS PUESTOS DE UNA MANERA EQUITATIVA.
4°) La modificación del manual o la elaboración de uno nuevo, para QUE UNA MISMA PERSONA SOLO PUEDA FORMAR PARTE DE UNO DE LOS DOS ÓRGANOS QUE INTERVIENEN EN ESTE PROCESO, COMITÉ DE VALORACIÓN O MESA GENERAL DE NEGOCIACIÓN, CON EL FIN DE EVITAR QUE PUEDA ERIGIRSE EN JUEZ Y PARTE AL MISMO TIEMPO” ...
RÉPLICA:
1º) ¿Un manual por cada trabajador? ¿Conoce el redactor el significado de equidad?
RAE equidad: 5. f. Disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece.
2º) Los trabajadores participan mediante sus representantes sindicales. Es a los sindicatos a quien nos corresponde informar y fomentar la participación de los trabajadores.
3º) El Manual que se ha utilizado es homologable al de cualquier administración que haya efectuado una RPT reciente. Lo que no se puede es pretender cambiar el manual cuando el resultado no es el que se esperaba cada uno. Valorar los puestos de forma equitativa (ver significado de equidad), no es valorar que todos suban lo mismo, para eso ya está el reparto de la productividad ficticia que es un insulto al bolsillo de los contribuyentes y una vergüenza que debe conocerse públicamente si se pretende seguir consumando.
4º) Igual que el punto primero. Insistimos en que los representantes sindicales han asistido al CV en calidad de vocales, somos quien ostentamos la representación legítima. Si plantea hacer un manual ¿quién debería formar parte del CV, ¿vocales por sorteo? ¿Vocales elegidos por referéndum? ¿acaso los representantes sindicales no hemos sido elegidos por los trabajadores? En ningún momento los representantes sindicales ni han pretendido ni pretenden ser jueces de nada, somos parte porque así se establece en la Ley. La capacidad de juzgar le corresponde en este caso al Pleno de la Corporación, quienes deben ratificar o no la justicia del trabajo que se ha hecho. Algunos partidos políticos ya se han manifestado al respecto:
-    Cs. Votará en contra tras haber eludido su responsabilidad de asistir al CV, sin ni siquiera conocer el trabajo realizado por la empresa ICSA, el Manual, las sesiones del CV… Han eludido su responsabilidad, delegándola en un referéndum de los trabajadores, cosa a la que acostumbra este grupo, a pasar de perfil por los asuntos. De gobernar Cs ya sabemos que jamás se aprobaría una valoración de puestos, porque para ello se ha de ser responsable, riguroso y decidido.
-    IUCA. Votará en contra, y en este caso, la irresponsabilidad adquiere un matiz diferente porque además de interés electoralista, podríamos añadir los intereses familiares de un trabajador del Ayuntamiento y los recuerdos dorados de su pasado coalicionista. Es imposible hacer ver a alguien con semejante carga ideológica la justicia de lo que se plantea, cuando su opinión es que los empleados deben subir todos por igual...
-    DALDA. Votará en contra, por supuesto con el mismo nulo conocimiento del asunto de los dos anteriores, pero con una sencilla explicación, que de todos es sabida su vinculación al sindicato USO …
    El “dossier anti VPT” cierra con 183 firmas. El total de empleados de este Ayuntamiento es superior a 400 trabajadores” ...    

Fernando M. García Nieto


Nota: El siguiente enlace redirige al documento “Falsedades del Dossier Anti-vpt” del cual se ha eliminado, por este autor, para proteger datos de carácter personal, distintos enlaces a Actas de Mesa de Negociación.

  https://drive.google.com/file/d/1RRyWdz719XAmtGIvq6IAWzwA1J7ZTe8A/view?usp=sharing

Representación política característica, por Fernando M. García Nieto

congresodiputadosCuando los ciudadanos no gobiernan directamente, la democracia se basa en la pretensión de que los políticos actúen como representantes del pueblo, en la existencia de un vínculo entre gobierno y gobernados, a través del cual se articulan las opiniones del pueblo y se garantizan sus intereses.


Pero la naturaleza de este vínculo es un tema de profundas discusiones. No existe un único modelo de representación política, sino que existen distintas teorías sobre este principio político, en competencia, basadas en distintos presupuestos ideológicos o políticos.


Para muchos teóricos las elecciones son la base de la representación, y los políticos pueden llamarse representantes porque tienen el mandato del pueblo. Para otros, los representantes son personas con mayor competencia que los demás que pueden actuar con sabiduría en defensa del interés común. Por último, está la teoría de que un representante no es alguien que actúe en representación de otros, sino alguien que es típico o característico de un grupo o sociedad, que los políticos son representantes si recuerdan a su sociedad con respecto a su edad, género, clase social, procedencia étnica, etc. Es la “representación característica”[1].  


    Según esta última teoría, el conjunto de los políticos debe ser como un microcosmos de la sociedad, lo que irremediablemente conduce a propugnar cambios radicales en el gobierno de cada país del mundo. Esta idea es abanderada por distintos sectores de la izquierda en el espectro político y sus movimientos sociales afines.


    Para ser “representativo” es necesario haber sido escogido en un determinado grupo y compartir sus características. El gobierno representativo en este sentido será un microcosmos de una sociedad mayor en cuanto a clases sociales, género, religión, etnia, edad, y otras características, y en cantidades proporcionales a la respectiva fuerza de cada uno de estos grupos en el conjunto social.


    Esta teoría, como hemos dicho, cuenta con el apoyo de una amplia gama de teóricos y activistas políticos. Los socialistas creen que el hecho de que la élite política proceda mayoritariamente de las clases privilegiadas y prósperas es un obstáculo a la democracia. Y que si las clases trabajadoras, los pobres y los desfavorecidos están infrarrepresentados en el poder, sus intereses son marginados o ignorados completamente.


    Las teóricas feministas contemporáneas sostienen que el Patriarcado, la dominación del sexo masculino, funciona a través de la exclusión de las mujeres del grupo de los poderosos, y quieren acabar con este sesgo.


    Antirracistas y multiculturalistas sostienen que la posición de desventaja se perpetúa por la infrarrepresentación de las minorías étnicas o culturales en el gobierno y los parlamentos.


    Todos ellos, creen que sólo las personas extraídas de un grupo concreto pueden de verdad articular los intereses del conjunto, hablar por ellos o en nombre de ellos, y que esto es imposible si los representantes no tienen un conocimiento íntimo y personal de la gente que representan. En su forma más pobre esta teoría mantiene que la gente está condicionada por su procedencia social y no es capaz, o no quiere, comprender los puntos de vista de personas diferentes. En su forma más elaborada, no obstante, establece una diferenciación entre la capacidad de simpatizar, o “ponerse en la piel del otro” por medio de la imaginación, y, por otro lado, la experiencia directa y personal sobre lo que les sucede a los demás, que requiere de un nivel más profundo de respuesta emocional. Es decir, que el “hombre nuevo”, pro-feminista, podrá simpatizar con los intereses de las mujeres y apoyar la igualdad de sexos, pero nunca será capaz de tomar los problemas de las mujeres tan en serio como lo hacen ellas mismas, o que el hombre blanco progresista podrá mostrar una encomiable preocupación por la condición de las minorías étnicas pero como no ha experimentado nunca el racismo, no es posible que su actitud hacia este iguale la pasión y el compromiso de las comunidades minoritarias para enfrentarlo.  


    Pero otros muchos teóricos consideran estas ideas como una amenaza cierta a la democracia. Por ejemplo, puede argumentarse que la gente simplemente no quiere que la gobiernen políticos como ella misma. De hecho, este gobierno “microcosmos” es difícil de identificar en algunas partes del mundo. Irónicamente, los países que más se acercaron a este ideal, los regímenes comunistas ortodoxos, eran Estados monopartidistas, que no admitían la diversidad y el pluralismo político.


   Y, si se selecciona a los políticos sobre la base de que sean típicos o característicos de la sociedad en su conjunto, el propio sistema de gobierno podría reflejar las limitaciones de dicha sociedad. Entonces, ¿cuál es la ventaja de este modelo de representación cuando la mayoría de la población es apática, mal informada y escasamente educada? Los críticos de esta noción de la representación, como J. S. Mill, señalan que el buen gobierno requiere que los políticos procedan de las filas de los educados, capaces y triunfadores.


    Otro peligro de esta teoría es que ve la representación política en términos excluyentes y estrechos. Sólo una mujer puede representar a las mujeres, sólo un negro a otros negros y sólo un trabajador puede representar a las clases trabajadoras, etc. Entonces si todos los representantes se afanan por mejorar los intereses de los grupos sectoriales de los que proceden, ¿quién defenderá el bien común o los intereses nacionales? Esta forma de representación puede no ser más que una receta para la división y el conflicto social.


    Además, la representación característica tiene el problema de cómo lograr su objetivo. Porque si la finalidad es conseguir un sistema de gobierno que sea un microcosmos de los gobernados, la única manera de lograrlo es imponer fuertes restricciones en la decisión electoral y la libertad individual. Me explico, los partidos políticos serían obligados a seleccionar una cuota de mujeres o candidatos minoritarios, algo que han comenzado a hacer algunas formaciones políticas, voluntariamente, y que no deja de ser contrario al principio de equidad; ciertas circunscripciones se reservarían para candidatos con orígenes especiales; o aún más grave, a lo mejor hay que dividir al electorado por razón de clase, género, raza, etc., y no autorizarlos a votar por candidatos que no sean de su propio grupo social.

[1] Heywood, Andrew. (2007). “Introducción a la Teoría Política”. Tirant lo Blanc.

Fernando M. García Nieto

Carta al señor alcalde, por Vicente Dalda

cabalgata reyes magos lucenaLucena 3 de Noviembre de 2022
Sr. Alcalde:
Sin ninguna duda la Cabalgata de los Reyes Magos, que organiza la Peña Amigos de los Magos, cuya próxima celebración será el 5 de Enero de 2023, es un acontecimiento brillante, de gran difusión y que año tras año ha ido creciendo en su merecido prestigio y difusión más allá de la Ciudad de Lucena, dado el buen trabajo realizado que la ha convertido en un referente provincial con una creciente concurrencia de público y en especial de niños ilusionados.


He tenido conocimiento de que con el beneplácito del Ayuntamiento se regresará al anterior recorrido (centro de la Ciudad), abandonando así el recorrido de este año (Enero 2022) que se efectuó por las Rondas –con una gran aceptación- .


El recorrido por el centro de la Ciudad implica un riesgo físico para los asistentes, especialmente para los niños, debido a la gran aglomeración de personas que hace muy difícil, por no decir imposible, garantizar la seguridad de la Cabalgata por calles mucho más estrechas.

 

Destaco que la gran presencia de público y sobre todo de niños más pequeños que intentan recoger las golosinas y regalos que desde la carrozas se arrojan, implican una situación de peligro que difícilmente se puede controlar.


En caso de que ocurriera un accidente, cosa que en absoluto sería deseable y quiera Dios que no ocurra semejante desgracia, además se empañaría y pondría en riesgo el prestigio y buen hacer que durante años se ha conseguido en torno a la Cabalgata de los Reyes.


Le solicito, que como responsable de la Ciudad, garantice la seguridad de los asistentes, que en el supuesto de continuar por el centro de Lucena y ante la cada vez mayor presencia de público procedente de nuestra Ciudad y otros puntos, se hace muy difícil.


Le significo que dada la importancia del evento, su difusión y características, su responsabilidad personal es ineludible, debiendo garantizar la seguridad ciudadana.

Vicente Dalda García-Taheño

El rencor, por Julián Valle Rivas

la visita del rencorEs el rencor, entiendo yo, la forma más estúpida de autodestrucción, pues germina como un cáncer autoinfligido que se nutre del fluido vital, gangrena el cerebro, envenena el corazón y congela el alma. Ennegrece y corroe, va comiendo por dentro, poco a poco, hasta que no queda nada, y la humanidad desaparece y todo resulta un amasijo putrefacto y pustuloso, hediondo a kilómetros, cual galera a vista de costa.


    Es el rencor, también, la forma más estúpida de dedicación obcecada, pues desperdicia el talento tras un deseo inútil de malsana venganza, de paz utópica, de distópica justicia, de aparente sosiego perpetuo. Degenera y pervierte, descompone aptitudes y quiebra el desarrollo. Es el rencor, cómo no, la forma más estúpida de tiempo perdido, pues no aporta novedad o virtud, siquiera distracción ociosa que despeje la mente o reactive el cuerpo; mucho menos, progreso intelectual que engrandezca la persona y contribuya a la evolución de la especie. Es el rencor, en fin, la forma más estúpida de protagonismo enemigo, pues focaliza o centraliza el universo en una figura individual en torno a la cual acontece cada suceso de la existencia, cual principio heliocéntrico de imitación, patético plagio de la subsistencia.


    Conozco a personas que viven en el rencor permanente y soy testigo de cómo se consumen, carcomidos por su propia bilis corrompida, cual suministro de ácido en vena. Vuelven una y otra vez sobre el tema, circunnavegan alrededor de aquella supuesta infamia que atentó contra su honor, traicionando su confianza y apuñalando su bondadosa generosidad, su sincero amor o su preciada amistad. Cada aspecto de su biografía los reconduce, irremediablemente, al aciago momento, al nefasto incidente, todo deviene reflejo inevitable de aquel ultrajante atropello, crónica negra de la naturaleza humana. Y comprendo el dolor, y que ese dolor sea ira, y que esa ira se arraigue en el interior con el pesar y la tristeza. Pero no puede, tan tétrico y mustio sentimiento, ser forma de vida ni manera de vivir.


    La opción, sí, la opción, si queda espacio para el consuelo, es la ignorancia, que no significa el olvido, porque el olvido desmantela el aprendizaje, la experiencia necesaria para cualquier ser. Es eliminar la presencia insana del plano espacio-temporal, no como si nunca hubiera existido (proceder que aboca, tecleaba, al olvido), sino como si ya no existiera, fructífero planteamiento de singular material con efectos balsámicos. Atrapar o contener, cual barrera, los datos que programan o programaron aquel episodio acerbo, relegándolo a un recuerdo pasado, no a una rememoración agria; a algo que sucedió, no a algo que sucede, jaquecosa constancia, bucle terco y corrosivo, infinito e imperecedero. A algo más próximo al agnosticismo que al ateísmo.


    Jamás me arriesgaría a atribuirme voluntariamente la carga de mostrar a mi amigo Tito como ejemplo de nada digno de ser valorado con aprecio y respeto. Carezco, lo reconozco, de los arrestos precisos para llevar acabo tamaña misión suicida… Aunque siempre hay excepciones a la regla.


    «No hubo un minuto en el que me fiara de él», me confiesa, el aire nostálgico, la mirada perdida en otra época, en otro lugar; en una etapa de su vida que no conocí, o que tal vez, por desinterés o desidia, me ocultó… hasta ahora. Nos hallamos en su casa. Hacía semanas que no nos veíamos, que no charlábamos cara a cara. El ambiente en el interior de la sala es templado y una ventana entreabierta permite el paso de la suave brisa exterior que lo renueva, haciendo agradable la estancia. Pese a que el sol todavía coquetea con su cénit, las sombras se atrincheran por algunas de las zonas de la habitación, fortaleciéndose en ellas mediante consistentes formas trapezoidales, que obligan a mi amigo a recurrir a la moderada luz de una lámpara, para poder leer, en el rincón que su macilento cuerpo ocupa, sin excesivo peligro para sus ojos. Como de costumbre, los libros se apilan, amontonan más bien, por doquier, inquebrantables ante la fina, cuasi transparente, capa de polvo que el transcurso del tiempo ha depositado con veneración, como el creyente deposita sus ofrendas a los pies de sus dioses. Mientras me habla, sentado en un sillón ajado y desteñido, la voz cálida y tranquila, como si el tono, cual dulce sirena, atrajera el instante pretérito hacia nuestra íntima reunión, aprovecho para rebuscar entre los libros desperdigados y recuperar, como suele ser habitual, los de mi propiedad. Sabe que no presto libros, así que se limita a tomarlos sin permiso, con nocturnidad y alevosía, alcanzando el grado imperativo la operación de rescate. «Era un tipo sibilino —continúa—. Un buscavidas con dos caras, mentiroso, irregular y desleal. Empleaba el trato educado, las historias lacrimógenas o la actitud condescendiente como añagazas para ganarse la confianza o la compasión y apuñalar por la espalda a la menor oportunidad, o lograr el provecho individual y egoísta. Un fulano de pura hipocresía». Calla, entonces, y me observa, media sonrisa asomando por entre la comisura de sus labios, descansar en una silla con mis volúmenes bajo el brazo, tras concluir la operación a satisfacción. «¿Qué ocurrió?», pregunto, instándole a seguir con el relato. Tito encoge los hombros, decidido. «Qué importa eso ya —sentencia—. Simplemente, un día colmó mi paciencia. Desde aquel instante, hago como si no lo conociera. Y si me cruzo por la calle con él, lo ignoro… Sólo es alguien más caminando por allí».


Julián Valle Rivas

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