Abascal defiende en Lucena la prioridad nacional frente a la invasión migratoria instigada por Sánchez y afirma que el objetivo de Vox es apretarle las tuercas a Bonilla para que acepte cosas buenas para Andalucía
El líder nacional de Vox, Santiago Abascal, ha protagonizado este domingo un multitudinario mitin en la Plaza de Archidona de Lucena, a pocos días del inicio de la campaña electoral para los comicios andaluces del 17 de mayo, acompañado por el portavoz de la formación verde en el Parlamento autonómico y candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, y de la número uno de la lista de Vox por Córdoba y edil del Consistorio cordobés, Paula Badanelli.
Abascal inició su intervención recordando que, al igual que hizo en las recientes citas electorales de Extremadura, Aragón y Castilla y León, ahora está recorriendo los pueblos y ciudades de Andalucía junto al candidato Gavira, tomando contacto con los ciudadanos y sus problemas reales, y comprobando cómo lamentablemente el Gobierno de Pedro Sánchez está discriminando a los españoles humildes mientras se empeña en privilegiar a los separatistas y otorgar deprisa y corriendo toda clase de derechos a los inmigrantes ilegales.
A los ataques que el sanchismo y la izquierda hacen a Vox, acusándola de vulnerar la Constitución con su propuesta política de prioridad nacional, Abascal contestó desde Lucena que en su partido no aceptan lecciones de alguien como Sánchez, “capaz de robar las elecciones primarias a sus propios compañeros socialistas”, a la par que excarcela a etarras, provoca víctimas mortales “por su fanatismo climático” con la dana, suelta a violadores, incentiva la inmigración ilegal con sus consecuencias en el aumento de la inseguridad ciudadana y la violación de mujeres, o destruye el campo español sustituyendo los cultivos por placas solares, que terminaron provocando el gran apagón del que el próximo martes se cumplirá un año.
Santiago Abascal añadió además que el sanchismo “se ha gastado el dinero” del mantenimiento de las vías ferroviarias “en señoritas de compañía”, y desde el Consejo de Ministros se ha indultado a condenados por agredir a candidatos y militantes de Vox. Todas estas cuestiones, agregó, demuestran cómo Sánchez se salta la Carta Magna y la pisotea cuando le da la gana, al igual que hace instigando una “invasión migratoria en toda regla”, regalando a quienes han entrado ilegalmente en nuestro país todos los derechos y prebendas que puede, incluida “lo más preciado que tenemos, nuestra nacionalidad, a cualquiera que llega aquí”.
La pretensión de Sánchez y la izquierda es darle los mismos derechos que tenemos los españoles “a toda África, a toda América” para garantizarse el voto de los inmigrantes ilegales regularizados masivamente por el Gobierno. Sánchez sólo puede dar lecciones, aseveró Abascal”, “de robar, corromper y de traicionar” al pueblo español con tal de mantenerse en el poder como sea.
La prioridad nacional, indicó Abascal, pasa entre otras cosas por solucionar primero nuestros problemas, y luego ayudar a otros países para que sus habitantes no tengan que emigrar y puedan trabajar y mejorar su vida en su tierra natal.
Santiago Abascal defendió los pactos suscritos en los últimos días entre Vox y el Partido Popular en Extremadura y Aragón, y que desea que se extiendan también a Castilla y León y a Andalucía tras las elecciones del domingo 17 de mayo, en los que gracias a Vox se han incluido, entre otras medidas, varias específicas para defender a los agricultores y ganaderos de las desastrosas consecuencias del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, la prohibición de instalación de más placas solares en suelos cultivables o la creación de Consejerías de Desregulación para eliminar trabas y cargas burocráticas al sector agropecuario “al que se está asfixiando” con tanta normativa.
Respecto a las elecciones andaluzas, Santiago Abascal auguró que la izquierda “pasará su penitencia por cómo han robado y traicionado” a Andalucía y a toda España, y que el objetivo de Vox es “apretarle las tuercas a Moreno Bonilla” para que, en vez de estar “en el Palacio de San Telmo viendo pasar el tiempo como la Puerta de Alcalá, tenga que aceptar cosas buenas y razonables para los andaluces” como la prioridad nacional a la que Bonilla se resiste haciéndole el juego a la izquierda, precisó Abascal.
Finalmente, Santiago Abascal proclamó que “Vox no le tiene miedo a nadie, sólo nos importan los intereses de los españoles”, como demostró cuando “abandonamos los gobiernos autonómicos de los que formábamos parte después de pactar con el PP”, cuando éste “nos estafó para pactar con Sánchez el reparto de inmigrantes”, por lo que “nos fuimos” dejando todos los cargos, “algo que nadie más ha hecho”. Abascal llamó a la movilización del electorado de cara a las urnas del 17 de mayo, recordó que Vox ganó las elecciones autonómicas de 2018 en Lucena y que el voto útil de Vox fue el que posibilitó en aquella ocasión “echar de la Junta de Andalucía al socialismo más corrupto de España”.
Precedieron a Santiago Abascal en el uso de la palabra, en primer lugar, la cabeza de lista de Vox al Parlamento andaluz y presidenta provincial de Vox, Paula Badanelli, quien se alegró de estar en Lucena en un día tan importante para nuestro municipio por la procesión de traslado de la Virgen de Araceli, aplazada del viernes a hoy por la lluvia, y defendió la necesidad y conveniencia del Centro Hospitalario de Alta Resolución (CHARE) prometido por la Junta a Lucena y eliminado sin más por el Partido Popular de Moreno Bonilla.
El presidente andaluz, dijo Badanelli, apela a la “estabilidad” para ganar las elecciones regionales, frente al “lío” que según Moreno Bonilla supone Vox. A eso, la también concejala en el Ayuntamiento de Córdoba contestó que ese “lío” de Vox es “la prioridad nacional, la no discriminación de los españoles frente a inmigrantes ilegales, la defensa de nuestra costumbres, la seguridad de las mujeres ante el incremento de violaciones, o la protección de nuestro campo”. Ese es el lío de Vox, y “habrá mucho lío”, vaticinó Badenelli.
Por su parte, el presidenciable de Vox a la Junta, Manuel Gavira, se preguntó que “dónde está el PP que dice que no queremos gobernar y que no tenemos experiencia de gobierno”, cuando los pactos de Vox con los populares en Extremadura, Aragón, “y pronto en Castilla y León y Andalucía” lo desmienten, a juicio de Gavira, quien confesó que Vox no tiene experiencia “en abrir la puerta a los de fuera y en gobernar contra los españoles”.
Sobre la prioridad nacional, Gavira señaló que “a la izquierda le duele y al PP igual aunque lo disimula”. La prioridad nacional es simplemente “sentido común”. Los españoles “tienen que ser los primeros, no los últimos” en acceder a vivienda protegida o a ayudas sociales”, explicó Gavira, el cual criticó asimismo que Moreno Bonilla no quiera aplicar la prioridad nacional cuando “en Andalucía mueren cada año 7.000 personas mayores solicitantes de las ayudas a la dependencia sin haberlas recibido”, mientras que a los inmigrantes ilegales se les da toda clase de ayudas y Moreno deja sin ejecutar “miles de millones del presupuesto de la Junta” por su incapacidad para gestionarlos adecuadamente.
Manuel Gavira hizo referencia a continuación a María Jesús Montero, a la que el público asistente al mitin dio al instante un sonoro abucheo, calificándola de “pagadora de los chantajes de los separatistas y para la que vale más un catalán que un andaluz”.
Volviendo a Moreno Bonilla, “el hombre de las promesas incumplidas” según Gavira, incumplimientos entre los que citó el hospital de Lucena, el candidato de Vox acusó al actual presidente autonómico y aspirante a la reelección “de no querer mojarse”, aunque, precisó Gavira, “gobernar es mojarse, tomar decisiones por el bien de los andaluces y todos los españoles”.
