Aprobada la restauración de la Virgen de Araceli por la Junta General de la Real Archicofradía

                     junta general hermanos archicofradia virgen araceli lucena          La Real Archicofradía de María Santísima de Araceli ha aprobado que la imagen de la Virgen de Araceli y su Niño se sometan a una restauración con la premisa de que no pierdan su identidad.
 
 
Durante la celebración de la Junta General de Hermanos este domingo 27 de septiembre en la Parroquia de San Mateo, el hermano mayor de la cofradía aracelitana, Rafael Ramírez Luna, explicó a los asistentes que en el año 2016, la restauradora Ana Infantes realizó un primer estudio del estado de la imagen de la Virgen en el que se ponía de manifiesto el mal estado de conservación de la efigie y aconsejaba su restauración, una opinión que se ve reforzada en un reconocimiento efectuado a la imagen en 2019 por técnicos del Instituto Andaluz de Patrimonio que aconsejan la realización de un estudio pormenorizado para cuantificar la intervención necesaria.
 

Del mismo modo, Ramírez explica que para acometer la restauración, “se contratará uno de los mejores restauradores elegido por la Obra Pía, la Junta de Gobierno y una comisión de técnicos especializados”. El restaurador designado realizará el análisis pormenorizado de la imagen y el proyecto de intervención que se presentará a la convocatoria de subvenciones de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico para la conservación-restauración e inventario de bienes del patrimonio histórico de carácter religioso al objeto de obtener una ayuda para la financiación de la actuación.
 

Sobre la intervención, Rafael Ramírez ha destacado que se exigirá al restaurador que “se realice una consolidación manteniendo la identidad de la Imagen”, y se realizará un contrato de confidencialidad para que no se publiquen fotografías del proceso de restauración.
 

Por otra parte, el hermano mayor destacó que la actuación se hará pensando en plazos establecidos y buscando que no coincida con fechas señaladas en la devoción aracelitana, e intentando que la Virgen de Araceli no salga de Lucena.
 

La Fundación Obra Pía de María Santísima de Araceli, propietaria de la imagen y quien ostenta la facultad para autorizar la intervención, aprobó la semana pasada la restauración supeditándola a la decisión de la Junta General de hermanos de la Real Archicofradía que con su aprobación permitirá el inicio del proceso de restauración de la imagen de la Patrona de Lucena.
 
LA ARCHICOFRADÍA ARACELITANA DISTINGUE A FRANCISCO RODRÍGUEZ DELGADO Y AL SACERDOTE DAVID MATAMALA MANOSALVAS
 
Por otra parte, durante dicha celebración de la Junta General de Hermanos de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli, el hermano Mayor, Rafael Ramírez Luna, entregó la distinción de Cofrade de Honor a Francisco Rodríguez Delgado, y la insignia de oro al sacerdote David Matamala Manosalvas.
 

Aprobada por la Junta de Gobierno de la hermandad el pasado 1 de septiembre, la distinción de Cofrade de Honor a Francisco Rodríguez Delgado se produce como reconocimiento por la labor desempeñada en la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli con el trabajo realizado en su Junta de Gobierno en la ingresó en 1982 como tesorero prolongando su cargo durante quince años en los que se realizó la edificación de la Casa de la Virgen, la restauración del Camarín de nuestra Patrona en su santuario o la peana que sustenta a la Patrona en el santuario.
 

Así mismo, se reconocía la labor realizada por Rodríguez en la Agrupación de Cofradías y en otras cofradías lucentinas como la fundación, junto a un grupo de amigos, de la Hermandad de Tambores Enlutados que acompaña al Cristo del Silencio.
 

El vicario parroquial de San Mateo, Diego Fernando Figueroa, en nombre del sacerdote David Matamala Manosalvas, recogía en el mismo acto la Insignia de Oro de la Cofradía en reconocimiento a la devoción manifestada a Nuestra Madre durante los cuatro años que ha ejercido el ministerio como vicario parroquial en San Mateo no sólo celebrando eucaristías a sus plantas en su Santuario, sino también propagando su devoción.
 

De forma excepcional y para garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias impuesta por la crisis del COVID-19, la reunión, que inicialmente estaba prevista para el tercer domingo de junio en la Casa de la Virgen, se celebró en la parroquia de San Mateo donde se aprobaron la memoria anual y las cuentas de la hermandad, y se trataron tratar distintos asuntos como la finalización del proyecto de accesibilidad y construcción del columbario en el Real Santuario de Aras, la declaración de Santuario Diocesano de María Santísima de Araceli a la ermita aracelitana.