“Manual de Resistencia”: el poder del consumidor frente a la escalada de precios, por Fernando Manuel García Nieto
En plena tormenta económica por el conflicto en Irán, la sensación general es de impotencia. Miramos los informativos y parece que la subida de la gasolina o de la cesta de la compra es una fuerza de la naturaleza ante la cual solo podemos agachar la cabeza. Pero la realidad es otra: el mercado no es una máquina, es la suma de nuestras decisiones. Ante la inflación, no somos víctimas, somos actores con poder para romper la profecía autocumplida.
La trampa del miedo y el caso de Irán:
La profecía autocumplida funciona así: escuchamos que habrá escasez por la guerra y corremos a llenar el depósito o la despensa "antes de que suba más". Ese pánico genera una demanda brutal de golpe, lo que da la excusa perfecta a las empresas para subir los precios de inmediato. Nosotros mismos, movidos por el miedo, validamos y aceleramos la subida.
En la crisis actual de Irán, estamos viendo cómo los precios en el surtidor suben preventivamente, mucho antes de que el coste real del crudo haya afectado a la producción. Si reaccionamos con acopio, alimentamos la especulación. Pero si actuamos con "cabeza fría" y reducimos el consumo de forma estratégica (usando transporte público o compartiendo coche), enviamos una señal clara: no vamos a aceptar precios inflados por el ruido de los tambores de guerra. Debemos pasar de ser "compradores asustados" a ser "ciudadanos conscientes".
El papel de Moncloa: El "Escudo" no basta sin el ciudadano:
Ante este escenario, el Gobierno despliega lo que llamamos el Estado Social. Su función es intervenir para que la crisis no la paguen los más vulnerables. Las medidas suelen ser tres:
1. Topes y bonificaciones: Como el "Mecanismo Ibérico" para que el gas de Irán no dispare la luz, o descuentos directos en el combustible.
2. Impuestos a los beneficios extra: Gravar las ganancias extraordinarias de eléctricas y bancos para que ese dinero vuelva a la gente en forma de cheques de ayuda o transporte gratuito.
3. Vigilancia de márgenes: Controlar que las gasolineras no apliquen el "efecto cohete" (subir rápido con la noticia) y el "efecto pluma" (bajar lento cuando el crudo cae).
Sin embargo, estas medidas son solo la mitad de la solución. De nada sirve que el Gobierno bonifique el transporte si nosotros no lo usamos para castigar el precio del petróleo. De nada sirve vigilar los precios si el consumidor, por pánico, acepta pagar cualquier cifra.
Las tres reglas de la resistencia real:
Para que las medidas de Moncloa funcionen y tu economía doméstica no sufra, la clave es la soberanía del consumidor:
● No compres bajo presión: Si no es urgente, no llenes el tanque ante el primer rumor. El miedo es el mejor aliado del especulador.
● Sé elástico: Busca alternativas. Cada vez que decides no usar el coche o cambiar una marca cara por una justa, estás "votando" contra la inflación.
● Exige transparencia: Infórmate. Como advierte Noam Chomsky, el miedo mediático busca convertirnos en un "rebaño desconcertado". Un ciudadano que entiende por qué suben los precios de las cosas es mucho más difícil de engañar.
Conclusión:
La crisis de Irán es real, pero nuestra respuesta no tiene por qué ser el pánico. El Estado pone las reglas y las ayudas, pero somos nosotros quienes, con un consumo racional y frío, tenemos la última palabra. Si no hay compradores a precios locos, los precios locos no se sostienen. Tu bolsillo es, hoy más que nunca, una herramienta de defensa civil.
REFERENCIAS:
Chomsky, N. (2002). Fabricando el consenso: El control de los medios masivos de comunicación.
https://lascampanas.wordpress.com/wp-content/uploads/2012/03/chomsky-fabricando-el-consenso.pdf
Fernando Manuel García Nieto
