Un informe de técnicos municipales advierte de que la residencia Nueva Aurora no tiene autorizaciones e incumple las condiciones de seguridad y salubridad y recomienda realojar de inmediato a sus 44 ancianos en otros lugares

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Un informe elaborado por técnicos municipales a petición verbal del concejal delegado de Urbanismo, José Cantizani, de inspección al inmueble que alberga la residencia de mayores Nueva Aurora para comprobar en qué estado se encuentra,  concluye que el edificio no cumple con los requisitos de seguridad y salubridad, ni cuenta con las autorizaciones pertinentes, y se recomienda desalojar a la mayor celeridad a sus 44 usuarios.


El informe  ha sido hecho público esta mañana por el concejal no adscrito Vicente Dalda, con la “única finalidad de que las personas residentes en esa residencia ilegal sean realojadas en otro lugar en condiciones dignas para esas personas mayores”.

Dalda detalló las conclusiones “demoledoras” del informe, que reproducimos a continuación en su integridad:

“Al margen que el uso o actividad implantado no cuenta con las debidas autorizaciones para su establecimiento, se considera que si bien no se aprecian indicios que aparenten ruina física inminente del inmueble, el mismo no reúne condiciones de seguridad y salubridad mínimas para el establecimiento de dicho uso.

Si bien el riesgo de incendio y peligro para las personas puede estar presente en todo inmueble, dicho riesgo se acrecienta cuando las instalaciones del mismo son deficientes, y el inmueble no reúne condiciones mínimas de seguridad de los ocupantes frente a dicho riesgo, máximo cuando los ocupantes son dependientes físicos en mayor o menor medida. Asimismo no está garantizada la seguridad de los forjados de planta ni la seguridad y estanqueidad de la cubierta.

Tampoco queda garantizada la seguridad de utilización ni las debidas condiciones de ventilación.

En opinión de los técnicos que suscriben se considera que el inmueble no es apto, en sus condiciones actuales, para albergar el uso al que se destina, requiriendo de una rehabilitación integral para adaptarse a dicho uso, considerando, salvo opinión técnica mejor fundada, que en dichas condiciones actuales se encuentran comprometidas la seguridad y salubridad de las personas alojadas en el mismo, en especial las ubicadas en planta segunda dado el mayor grado de dependencia física de las mismas. En tales circunstancias se considera necesario proceder en el menor plazo posible al realojo de los mayores a inmueble apto para la debida asistencia de los mismos y que reúna las debidas condiciones de seguridad, habitabilidad, y funcionalidad necesarias, así como al cese de la actividad implantada sin las debidas autorizaciones.

Esto con independencia de que por su parte la propiedad pueda realizar la debida adecuación del inmueble y sus instalaciones y obtenga las debidas autorizaciones para su puesta en marcha en uso posterior”.

Los técnicos realizaron su visita a Nueva Aurora el viernes 23 de marzo de 2018 (Viernes de Dolores) y tras el examen aparente del lugar, emitieron su  informe sobre este inmueble construido en 1900 en la calle Ancha con una superficie suelo de 770 metros cuadrados y una superficie construida de 2.177 metros cuadrados.

El informe señala que en el área municipal de Urbanismo “no consta autorización administrativa para el ejercicio de ninguna actividad en el inmueble”. Tampoco consta  en el expediente ni en Urbanismo proyecto o documentación técnica descriptiva del inmueble y sus instalaciones y justificativa de la adecuación a la normativa vigente en materia de seguridad, habitabilidad y funcionalidad por lo que “no es posible verificar de forma pormenorizada el ajuste a dicha normativa”. La inspección técnica del Ayuntamiento, indican los autores del informe, no ha contado con medios de ensayo para verificar la estabilidad y seguridad estructural, por tanto dicho informe se basa “tan sólo en signos aparentes organolépticos apreciados por los técnicos que suscriben”.

USO ESTABLECIDO
El texto fruto de la inspección indica que el inmueble, de tres plantas de altura, se encuentra en uso y destinado al alojamiento y asistencia de mayores con diferentes grados de dependencia física. Existen servicios de cocina y de lavandería propios y dispone de 20 dormitorios y 44 plazas ocupadas. Sin embargo, “el uso no está autorizado en el inmueble”, refleja el informe.

ESTRUCTURA
Los técnicos aseguran que “no se aprecian patologías en la estructura vertical, muros de carga y pilares que denoten falta de estabilidad y seguridad en los mismos y en la cimentación que los soporta”.

Respecto a la estructura horizontal, “no se aprecian fisuras que denoten falta de estabilidad y seguridad inminente”, pero “sí se aprecian deformaciones en la planeidad de los solados que pueden ser consecuencia de deformaciones de los propios forjados y que en todo caso pueden presentar peligro de caídas, máxime dadas las características de movilidad reducida de los usuarios”.

El edificio tiene cubierta mixta, en parte inclinada de teja y en parte plana y transitable. El estado de la cubierta inclinada “es deficiente, con deformaciones, tejas sueltas y maleza entre las mismas. Si bien no se aprecian goteras en la parte inferior de las cubiertas, la sobre cubrición o la sustitución parcial de las mismas con estructuras metálicas ligeras y placas dispuestas, aparentemente, como arreglos parciales en el tiempo, denotan que la cubierta original tiene falta de estanqueidad”. En general se puede concluir, según los informantes, que las cubiertas “si bien no presentan signos de peligro inminente ni goteras en la planta inferior, no son aptas para cumplir las condiciones de seguridad estructural y de estanqueidad exigidas a las mismas”.

INSTALACIONES ELÉCTRICAS
El informe precisa que “no se ha podido constatar la existencia de proyecto de la instalación ni certificaciones emitidas por los organismos competentes para su puesta en uso”.

Según se aprecia visualmente “hay una mezcla de instalación moderna con la antigua. Existe un cuadro general de mando y protección a la entrada del edificio si bien, desde el cuadro hasta los puntos de consumo se desconoce la seguridad de la instalación, existiendo cableados vistos por el exterior de las tabiquerías, aparentemente como si hubiesen ido surgiendo en el tiempo por nuevas necesidades y no conforme a un proyecto general de las mismas debidamente acreditado”.

CLIMATIZACIÓN
Los técnicos dicen que la residencia dispone de equipos eléctricos tipo split, individuales o por zonas, con conducciones vistas y al igual que la instalación eléctrica, aparentan haberse ido instalando en el tiempo en función de nuevas necesidades y no en base a un proyecto general ya previsto no sólo para la propia instalación sino también para la previsión de potencia y circuitos eléctricos necesarios y adecuados.

VENTILACIÓN
El informe advierte de que en la planta segunda hay “estancias habitables sin ventilación natural y otras con escasa ventilación e iluminación”.

ACCESIBILIDAD
“El acceso desde el exterior no es accesible”, certifican los técnicos, que añaden además que “algunos itinerarios y recorridos de evacuación no son accesibles. Los baños no son accesibles” e igualmente “el ascensor no es accesible”, aseveran.

SEGURIDAD CONTRAINCENDIOS
En este apartado, el informe detecta que la señalización es deficiente. Además, la evacuación es “deficiente y no accesible”. De idéntica forma son deficientes la sectorización y delimitación de locales de riesgo, y las instalaciones de PCI (extintores portátiles, BIE, sistema de detección y alarma, hidratantes exteriores)  “son deficientes o ausentes”.

La inspección constata que “en general no queda garantizada la protección ni la evacuación de ocupantes, en gran parte dependientes físicos, ante el riesgo de incendio, riesgo que se acrecienta con la falta de garantía de seguridad de la instalación eléctrica”.