Lágrimas y aplausos, gracias y hasta siempre

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El pleno de mayo ha sido el de la despedida de la Corporación municipal saliente, en funciones desde la jornada electoral del pasado 26 de mayo y a la espera de ser sustituida en junio por el nuevo Ayuntamiento surgido de los comicios locales del domingo.

De los 21 ediles de la Corporación que ahora toca a su fin, la mayoría, 11, no continuarán en la siguiente: el concejal no adscrito Vicente Dalda, de IU Carlos Villa, de Ciudadanos Juan Antonio Rodríguez, del PP Araceli Moreno, Julián Ranchal y Manuel Barea, y del PSOE María del Mar Morales, Encarnación Camacho, Francisco Adame, Araceli Bergillos y José Cantizani.

El alcalde Juan Pérez abrió un turno de intervenciones de despedida que inició Vicente Dalda, quien felicitó al PSOE por sus “excelentes resultados” del domingo porque “su sistema clientelar funciona y está bien engrasado. A los concejales de los grupos que estén en la oposición en la próxima Corporación, Dalda les pidió que “hagan oposición de verdad” porque es necesario hacerlo para la ciudad. Vicente Dalda dio las gracias a los 643 ciudadanos que el pasado domingo depositaron su voto en la candidatura de Vecinos por Lucena que encabezó Dalda pero que no obtuvo representación y mostró su satisfacción por “haber cumplido mi deber” en los cuatro años en los que ha sido concejal, labor cuyo más destacado logro según indicó Dalda fue destapar las condiciones lamentables de la Residencia Nueva Aurora gracias a la presión política que ejerció sobre el gobierno municipal del PSOE, que quedaron patentes luego en un informe de los técnicos municipales que recomendaba su inmediato desalojo y en una sanción administrativa de 90.000 euros impuesta al centro por la Junta de Andalucía.  

Vicente Dalda se mostró “tremendamente orgulloso” de haber logrado mejorar las condiciones de vida de los residentes. Mientras hablaba del caso de Nueva Aurora, los concejales y asesores de los grupos políticos le interrumpían a gritos y el alcalde Pérez amenazó con impedirle continuar si Dalda proseguía hablando de Nueva Aurora. “Comprendo que la verdad duele” y lo corriente en el Ayuntamiento “es volver la cara” ante los problemas, frases éstas dos que Pérez sí le aceptó. Por último, Vicente Dalda afirmó que había hecho “un buen trabajo de oposición que no han hecho otros” y aseguró que se marcha del Ayuntamiento con la conciencia tranquila y el deber cumplido.

Desde Izquierda Unida, se despidió del Ayuntamiento su edil Carlos Villa, visiblemente emocionado, y que en primer lugar expresó su alegría por volver a ver en el plenario a un recuperado Manuel Lara Cantizani. Villa indicó que la Corporación saliente se ha caracterizado por su dedicación, trabajo y empeño. También pidió disculpas si “en el fragor” de la batalla política y dialéctica “me he pasado” con alguna persona. Carlos Villa pidió a los concejales que permanecerán en la siguiente Corporación que cuiden de su compañero Miguel Villa, que tendrá la única acta de concejal lograda por IU en las elecciones municipales. “No le tengan en cuenta su carácter”, agregó Carlos Villa, porque “lo bueno es defender las cosas con pasión”. Villa dio las gracias también a “los chicos de la prensa” y a los empleados públicos del Ayuntamiento, en especial a los de Servicios Sociales con quienes trabajó en su etapa de concejal delegado de esta área en la anterior Corporación de 2011 a 2015. “No me voy porque haya sido malo, sino porque los ciudadanos han opinado en las urnas que hay otros mejores”, terminó Carlos Villa.

Por Ciudadanos, se despidió su concejal Juan Antonio Rodríguez Cáceres dando las gracias a todos los concejales y al personal municipal. El edil naranja se congratuló de lo mucho que había aprendido en su etapa como edil y expresó su satisfacción por el trabajo realizado. Su compañero de filas, Jesús López, recién llegado al Consistorio hace dos meses para sustituir a Purificación Joyera, agradeció a Rodríguez su dedicación al Ayuntamiento.

En nombre del PP, intervino su portavoz municipal Francisco Huertas, recordando a Lara Cantizani que tienen pendiente una partida de ajedrez y agradeciendo a los empleados públicos su trabajo y a los concejales y a los miembros del grupo municipal del PP. Huertas manifestó que “a los compañeros que dejan la Corporación, desearles lo mejor en su vida”.

Finalizadas las palabras de Huertas, el alcalde Juan Pérez invitó a intervenir a los concejales del PP que dejarán de serlo en breve. Así, Araceli Moreno dio las gracias a la anterior Corporación y a la actual, a las que ha pertenecido durante los últimos ocho años. “Me voy muy satisfecha por lo poco o lo mucho que haya podido hacer por los ciudadanos”. Moreno deseó lo mejor a los nuevos ediles y les pidió que luchen por los lucentinos y felicitó al PSOE por sus resultados del domingo.

El también edil popular Julián Ranchal, en la Corporación desde 2011 igual que Moreno, quiso dar las gracias ´”a los ciudadanos que con su voto me sentaron aquí”. Respecto a la nueva Corporación, Ranchal no seguirá porque “en esta ocasión no ha podido ser, el partido no lo ha visto conveniente”. Julián Ranchal mostró su gratitud a los ciudadanos a los que “he puesto todo mi empeño en resolver sus problemas”. Como ciudadano y exconcejal queda al servicio de todos, se ofreció Ranchal, que cerró su intervención dando las gracias emocionado a la Corporación y a los trabajadores municipales.

Su compañero en la bancada popular, Manuel Barea, confesó que como concejal el tiempo le había pasado muy deprisa estos cuatro años, que definió como un “periodo gratificante” en el que ha conocido el ingente trabajo altruista que por Lucena desarrolla el tejido asociativo del municipio.

Y ya en el PSOE, se despidió en primer lugar según se lo permitieron sus lágrimas la edil de Hacienda, Araceli Bergillos, la cual dio las gracias a la plantilla municipal y a toda la Corporación saliente. “Joder, es que es mucho tiempo compartido”, dijo recibiendo seguidamente un beso de Carlos Villa.

Encarnación Camacho reconoció que seguía sintiéndose como una novata en el Ayuntamiento, donde el día a día es muy intenso, dio las gracias a los funcionarios y conejales y se declaró “encantada de haber conocido a todo el mundo incluso a don Vicente Dalda”.

María del Mar Morales, tras doce años en el gobierno municipal dirigiendo diversas delegaciones, también se despide del Ayuntamiento donde “he aprendido muchísimo”. “El último tiempo no ha sido muy agradable pero mi madre dice que soy una persona positiva” por lo que prefiere quedarse con lo positivo de esa docena de años y no con lo negativo. “Gracias y a vivir la vida que es preciosa”, sentenció finalmente.

Y el edil José Cantizani, igualmente con doce años de concejal en el equipo de gobierno, confesó sentirse en esta despedida tan nervioso como cuando tuvo que tomar la palabra por primera vez en un pleno de 2007. “Gracias a todos y mis disculpas si me he sobrepasado” en alguna ocasión. “Me voy voluntariamente, era el momento de dar un paso atrás” y facilitar la renovación con la entrada de gente más joven. “Es un honor inmenso representar a este Ayuntamiento”, apuntó Cantizani, que declaró que seguirá unido al PSOE.

Terminadas las despedidas, jalonadas con numerosos aplausos, el alcalde Juan Pérez dio las gracias a todos los concejales, a los que se van y a los que se quedan, porque todos con su labor municipal han contribuido “a la Historia de Lucena”. El primer edil levantó la sesión plenaria y la Corporación saliente se hizo la clásica fotografía de fin de mandato. Gracias y hasta siempre.