La Junta no aclara qué tipo de centro sanitario proyecta para Lucena ni se compromete a nada concreto ante unos sumisos PP y PSOE

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La reunión mantenida ayer en Sevilla entre el consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre (PP) y el alcalde de Lucena, los portavoces de los grupos municipales y el concejal no adscrito de la Corporación lucentina ha dejado más incógnitas que otra cosa sobre el proyectado centro sanitario en Lucena, centro sanitario a secas a partir de ahora porque ya no será ni CHARE ni CARE, sin mayor concreción.

La valoración del encuentro es dispar. Por un lado, el alcalde Juan Pérez lo calificó de “positivo y satisfactorio”, sobre todo tras las polémicas declaraciones de Aguirre de hace unas semanas cuando dijo que de esta infraestructura para Lucena sólo se había encontrado en la Consejería “una cartulina en blanco”.

Ahora, según Pérez, “todo se reconduce a lo ya pactado”, manteniendo el nuevo gobierno de la Junta tanto el plan funcional ya existente como el procedimiento de licitación en curso. También se establecerán reuniones periódicas entre el Ayuntamiento y el director general de Cuidados Sociosanitarios, José  Repiso, que como representante de la Administración autonómica irá informando al Consistorio de todos los avances relativos al proyecto.

Pérez indicó que el consejero Jesús Aguirre señaló que anular la licitación antes aludida supondría tener que indemnizar a las empresas que han concurrido y retrotraerse a hace dos años. También mantiene su vigencia el protocolo que el primer edil firmó en noviembre pasado, poco antes de las elecciones autonómicas del 2 de diciembre, con la directora general del Servicio Andaluz de Salud (SAS) con el anterior Ejecutivo socialista de Susana Dïaz.

Cambiar ese protocolo por un convenio es una opción que no descartó Aguirre, aunque se remitió al criterio de los servicios técnicos de la Consejería para efectuarlo o no, relató el alcalde, que añadió que “la voluntad” de Aguirre es que en el presupuesto autonómico de 2020 haya partida para iniciar al construcción, mientras que en el presupuesto de 2019, pendiente de elaborar por el nuevo cogobierno PP-Ciudadanos al frente de la Junta, se terminará de pagar la redacción del proyecto y la dirección de obra, valoradas cada una en 600.000 euros, sumando en total 1´2 millones.

Sin embargo el consejero no aclaró qué tipo de centro sanitario será el lucentino, si CHARE o CARE o cuál otro. Pérez trató de salir como pudo de esta cuestión en la rueda de prensa aferrándose al plan funcional ya aprobado insistiendo en que “habrá operaciones y camas hospitalarias con una estancia máxima de 24 horas” aunque de lo que se habló en la reunión según Izquierda Unida no fue de “camas hospitalarias” sino de “espacios compartidos para pacientes de transición” que reciben el alta el mismo día en el que son intervenidos quirúrgicamente. Pérez fue incapaz de aclarar este tema a preguntas de la prensa y se le vio contrariado por el mismo.

En cuanto a la valoración de la reunión hecha por el PP, su portavoz municipal Francisco Huertas resaltó mucho “el recibimiento cordial” que Aguirre dispensó a la delegación lucentina y que el consejero “mantiene su compromiso firme” con el centro sanitario de Lucena, confirmando lo dicho anteriormente por Pérez, si bien Huertas habló de “un centro sanitario de especialidades”, porque los CHARE “ya no existen”, donde se compartirían especialidades y médicos con el Hospital Comarcal Infanta Margarita de Cabra. En el nuevo centro sanitario se ubicarían los servicios del 061 y el de Urgencias que abandonarían así los dos centros de salud del casco urbano para trasladarse a la nueva infraestructura.


Desde Izquierda Unida, los concejales Miguel y Carlos Villa no quisieron mostrarse “pesimistas” pero sí “escépticos” con el resultado de la reunión, dado que “compromisos claros y concretos no se obtuvieron”.

Miguel Villa comentó que ni el PSOE ni el PP pueden ser críticos respecto al centro sanitario porque el primero no lo construyó en trece años y el segundo es el que tiene ahora la responsabilidad de gobierno en la Junta, lo que deja a IU como única fuerza política reivindicativa.

Carlos Villa informó de que el consejero Jesús Aguirre no precisó de qué clase de centro sanitario se trata, porque no será ni CHARE ni CARE. Es un “centro sanitario sin especificar”, añadió, “para acercar servicios  a la ciudad”, según cuenta Villa que afirmó el consejero.

Tampoco se aclara si el nuevo centro será simplemente un nuevo ambulatorio” ni si su creación supondrá desmantelar alguno de los dos centros de salud con los que cuenta Lucena”, arguyó Carlos Villa.

IU exigió en la reunión la necesidad de sustituir el protocolo por un convenio, como documento con pleno aval jurídico que fijase formalmente compromisos claros y perfectamente definidos de la Junta con el proyecto, y con el Ayuntamiento de Lucena, que debe gastar 500.000 euros en la adecuación de los terrenos previo al comienzo de las obras, pero el consejero le contestó que “yo no entiendo de convenios ni de protocolos” y se limitó a recalcar “su voluntad” de construir las instalaciones.

Según Izquierda Unida, Aguirre reconoció que “mantiene el plan funcional obligado por la licitación en marcha” para evitar pagar indemnizaciones a las empresas concurrentes.

En la reunión también se puso de manifiesto que “no habrá camas” y finalmente IU reiteró su crítica de que en el encuentro “no hubo compromisos formales con certezas”.

A Izquierda Unida le llama la atención la actitud complaciente de PP y PSOE en la reunión y que el consejero dijera a todo que sí pero sin comprometerse a nada de manera fehaciente.

Por su parte, el concejal no adscrito Vicente Dalda hizo una valoración positiva de la reunión, si bien defendió al igual que IU la necesidad de cambiar el protocolo suscrito entre Pérez y el anterior gobierno de la Junta por un convenio que ofrezca garantías jurídicas y blinde el compromiso político y presupuestario de la Junta con el centro sanitario de Lucena ante eventualidades como, citó como ejemplo, que el consejero Aguirre abandone su puesto tras las elecciones generales si es llamado a otras responsabilidades, o si la Consejería de Salud incluye una partida para esta infraestructura en los presupuestos autonómicos de 2020 pero luego la Consejería de Hacienda la elimina por ajustes presupuestarios. El convenio obligaría a la Junta a realizar dicha inversión y evitaría que fuera recortada por la Consejería de Hacienda, explicó Dalda. Las buenas palabras de Aguirre “puede llevárselas el viento”, advirtió Vicente Dalda.

El edil no adscrito puso además sobre la mesa en la reunión que el centro lucentino cuente con un helipuerto, en una zona concreta de los terrenos donde se erigirá o en la azotea del propio edificio, contando con un helicóptero permanentemente posicionado allí.

Por otro lado, Vicente Dalda ha desmentido al alcalde Juan Pérez, quien en su intervención previa ante los medios expuso que el consejero Aguirre se mostró favorable a cambiar el protocolo por un convenio previa consulta técnica. Según Dalda, Pérez no planteó nada en la reunión sobre un posible convenio. Fue el propio Dalda quien hizo esta propuesta, a la que se sumó Izquierda Unida que también llevaba en su agenda para el encuentro lo referido al convenio. Dalda añadió que en el transcurso de la reunión con el consejero, el portavoz del PP Francisco Huertas “no abrió la boca”.