Dalda niega haber agredido a la directora de Nueva Aurora, aclara que ésta no lo ha denunciado por agresión y presenta denuncia por calumnias contra el medio de comunicación que informó de una denuncia que nunca se ha producido

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 6
MaloBueno 

El concejal no adscrito Vicente Dalda ha negado tajantemente esta tarde que haya agredido en modo alguno a la directora de la Residencia Nueva Aurora, tal como aseguraba una información de prensa, y ha añadido que además tampoco ha sido denunciado  por dicha persona por una supuesta agresión acaecida el lunes 31 de diciembre. Dalda ha presentado denuncia por calumnias contra el medio informativo que divulgó la noticia de que había agredido a la responsable del centro asistencial.


Según explica Vicente Dalda, tuvo conocimiento de las supuestas agresión y denuncia tras la publicación de una información al respecto hoy martes 1 de enero. Vicente Dalda señala que sobre las 13:30 horas del 31 de diciembre se personó en las instalaciones de la Residencia Luz de Aras, a donde estaba previsto que el domingo 30 de diciembre se trasladara a los residentes de Nueva Aurora, obligada a cerrar sus dependencias de la calle Ancha con varios meses de retraso a raíz de un informe demoledor de los servicios técnicos municipales fechado en abril, que recomendaba el desalojo inmediato del lugar por sus pésimas condiciones y que fundamentó un decreto de la Alcaldía ordenando el cierre y el realojo de los residentes.

Y este lunes 31 de diciembre, el propósito de Dalda al acudir a Luz de Aras era hablar con la propietaria de este centro, Beatriz Bartolessis, para conocer de primera mano cómo se había efectuado el traslado e interesarse por los usuarios. Según relata el concejal, accedió a pie a la residencia a través del único punto de acceso, la entrada de vehículos, pues todo el edificio y su perímetro están rodeados  por una valla por obras.

Cuando se dirigía por el jardín hacia la recepción para solicitar ver a la señora Bartolessis, le salió al encuentro la directora de Nueva Aurora, Mercedes Alcalde, quien le dijo que allí no era bien recibido y que “usted no pasa”. Dalda replicó que quería entrevistarse con la propietaria y continúo caminando hacia recepción y Alcalde se interpuso a su paso tocándole y empujándole, a lo que Dalda se limitó a decirle en tres  ocasiónes “no me toque, no me toque”. “Ella me empujaba y yo la esquivaba”, asegura Dalda.

Alcalde terminó adelantándose para entrar en el edificio y cerrar la puerta de entrada al mismo y a la recepción. Ante este impedimento, Dalda empujó la puerta y pudo finalmente entrar. Pidió hablar con Beatriz Bartolessis que, efectivamente, salió a atenderle. Conversaron ambos en el jardín sobre el traslado de los residentes de Nueva Aurora. Bartolessis comunicó a Dalda que tal traslado aún no se había producido, y que había alquilado las dependencias de Luz de Aras a Nueva Aurora, la cual se haría cargo también de la plantilla de trabajadores de Luz de Aras.

Hasta aquí lo ocurrido en ésta última residencia, según el relato de Dalda, que seguidamente fue a recoger a sus hijos al área infantil de la Estación de Tren y cuando se marchaba de allí coincidió con un todoterreno con  tres agentes de la Policía Local a los que saludó y felicitó el Año Nuevo.

Posteriormente, telefoneó a la Comisaría de la Policía Local para pedir que los policías verificaran los accesos a Luz de Aras porque todo está vallado por obras y luego llamó al concejal de Seguridad Ciudadana, José Cantizani, para pedirle lo mismo.

Ya este martes 1 de enero, Dalda se enteró por la tarde de la noticia publicada por una llamada del propio medio de comunicación que la publicó. Procedió a comparecer voluntariamente en la Comisaría de la Policía Nacional, constatando en ese momento que no existe ninguna denuncia por agresión contra él por parte de la señora Alcalde, sino una declaración de ella que coincide con lo expresado por Dalda en su propia declaración según pudo comprorbar cuando terminó de hacerla. Alcalde declaró que Dalda entró sin permiso en el recinto para hablar con su propietaria, la cual sí que atendió a Dalda como se indica más arriba.

Tampoco hay como se ha publicado parte de lesiones aportado por la directora de Nueva Aurora, sino un parte médico sobre un cuadro de ansiedad. Alcalde confirma también en su declaración que Dalda le dijo que no lo tocara y que no le pusiera la mano encima.

Tras conocer la inexistencia de denuncia alguna contra él y el contenido de la declaración de Alcalde, Dalda ha puesto una denuncia por calumnias contra el medio de comunicación que informó de la citada denuncia por agresión que realmente no se ha presentado.

 Vicente Dalda viene denunciando desde hace más de dos años las pésimas condiciones y la ilegalidad en que se encontraba la Residencia Nueva Aurora y la pasividad al respecto de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Lucena, circunstancias corroboradas después por el mencionado informe de los servicios técnicos municipales.