La comisión de investigación del alfar romano de Los Tejares evidencia las mentiras de Bergillos y María José Lara sobre el Centro de Interpretación del yacimiento, subvencionado con 300.000 euros por la Junta pero que nunca se construyó

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En la sesión ordinaria del plenario municipal correspondiente a noviembre se dio cuenta de las conclusiones de la comisión de investigación creada el pasado mes de mayo a propuesta de Ciudadanos para esclarecer lo acaecido con un total de 300.000 euros en subvenciones públicas de la Junta de Andalucía y otras administraciones para un proyecto de puesta en valor y de un centro de interpretación del alfar romano de Los Tejares que nunca llegaron a ejecutarse, aunque parte del dinero se gastó en compra de materiales hoy desaparecidos.


La portavoz de la formación naranja, Purificación Joyera, explicó que el grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Lucena inició por su cuenta indagaciones en agosto de 2017 sobre unas presuntas irregularidades en el proyecto de puesta en valor del alfar romano Los Tejares, y tras corroborar facturas y fechas, denunció que “se ha certificado un proyecto de puesta en valor del alfar romano de Los Tejares que nunca se ha realizado y por el que se recibió una subvención de la Junta de Andalucía”, proponiendo a continuación la creación de una comisión de investigación que fue respaldada unánimemente por toda la Corporación municipal.

Joyera fue la encargada de informar al pleno del resultado de la labor investigadora de la comisión, y lamentó que no han querido comparecer en ella, sin aportar justificación alguna a su incomparecencia, dos de los responsables políticos al mando del Ayuntamiento en 2004 y 2005 cuando tuvieron lugar los hechos, la entonces concejal de Turismo y Patrimonio Histórico, María José Lara González, y el concejal de Urbanismo, Juan Torres Aguilar.
Joyera detalló que los comisionados han examinado tanto fuentes documentales (expedientes del proyecto de la Junta y del Ayuntamiento de Lucena), como fuentes audiovisuales de hemeroteca y se ha contado con el testimonio de cuatro comparecientes.


La subvención autonómica para construir el Centro de Interpretación de Los Tejares se solicitó y recibió en 2004, con un plazo de ejecución de un año, hasta 2005. En julio de 2005, según el relato de Joyera, María José Lara solicitó una prórroga a la Junta alegando las dificultades de edificar en un yacimiento arqueológico, pero le fue denegada. Sin embargo, Lara anunció en los medios de comunicación que el alfar sería visitable ese mismo verano, cuando el Centro de Interpretación no estaba construido. El mismo anuncio volvió a efectuar en noviembre de ese año el entonces alcalde José Luis Bergillos, cuando el edificio seguía sin existir y ni siquiera había sido encargada su construcción según los testimonios prestados ante la comisión,  pese a estar ya fuera del plazo de ejecución marcado por la Junta, lo que normativamente obligaría al Ayuntamiento a devolver la subvención recibida a la Junta, y a ésta última a exigir al Consistorio dicha devolución, explicó Joyera.

En la comisión de investigación, el PSOE ha tratado de proteger al excalcalde y la exconcejala argumentando que la subvención de la Administración autonómica no era para hacer museable el yacimiento mediante la construcción de un Centro de Interpretación, sino para comprar materiales destinados a tal musealización. Pero esto no es cierto, señaló Purificación Joyera, atendiendo a la documentación, a la orden de la Junta convocando la subvención que pidió y obtuvo el Ayuntamiento, y las declaraciones mediáticas tanto de Bergillos como de Lara.  Se trataba por tanto de una subvención finalista para la puesta en valor del alfar romano de Los Alfares, proyecto que nunca se ejecutó ni tampoco fue encargada su realización a la Escuela Taller como también pregonaban a bombo y platillo en los medios de comunicación Bergillos y Lara, aseguró la portavoz de Ciudadanos.


Parte de la subvención sí se invirtió en la compra de los materiales, algunos de los cuales sin embargo han desaparecido, no están en los almacenes municipales por un supuesto robo que tuvo lugar pero que nunca fue denunciado por el Ayuntamiento ante las instancias competentes. El material desaparecido/robado tenía un valor de 29.155 euros, según los trabajos de la comisión de investigación.

En cuanto al material que sí se conserva, principalmente eléctrico, está inservible por los años transcurridos desde su compra, según la regulación vigente relativa a este tipo de elementos, indicó Joyera.

Desde hace catorce años, la actuación del Ayuntamiento de Lucena en Los Tejares ha sido escasa, según la comisión, limitándose a la reconstrucción de los hornos, al vallado de la parcela y la apertura de canalizaciones, ambos deteriorados con el tiempo, al igual que le ha ocurrido al techado con placas metálicas, precisó la edil de Ciudadanos.

Joyera agregó que no se pretende buscar “responsabilidades penales de nadie” pero sí explicaciones por una pésima gestión cuyo resultado fue no construir una infraestructura para la que se disponía del dinero concedido por la Junta y que tampoco fue devuelto y en gran parte se “esfumó”, según criticó la portavoz de la formación naranja.
Otras irregularidades cometidas fueron, por ejemplo, la certificación de que una vitrina expositiva había sido instalada en el alfar cuando nunca estuvo allí tal vitrina.

Las conclusiones de la comisión de investigación son dos: instar al alcalde Juan Pérez a comparecer ante el pleno para dar su valoración ante todo lo sucedido respecto al alfar y a elaborar un plan de actuación en el yacimiento para lograr, esta vez sí catorce años después, su puesta en valor.

El concejal Vicente Dalda expresó su voto particular, contrario a las conclusiones, manifestando que, aunque es verdad que la gestión de la subvención de la Junta para el Centro de Interpretación fue “una chapuza integral”, la comisión de investigación ha carecido de rigor porque no se han admitido algunas propuestas de comparencias formuladas por Dalda, como la del excalcalde José Luis Bergillos, porque le dijeron los comisionados que “no podría comparecer” (por su estado de salud), cuando “dos días después me lo encontré (a Bergillos) en el Palacio de los Condes de Santa Ana en un acto como presidente del Grupo de Desarrollo Rural de la Subbética (GDR) al lado del actual alcalde Juan Pérez. “¿Bergillos no puede venir a la comisión pero sí puede presidir el GDR?” se preguntó Vicente Dalda. Tampoco se admitió la solicitud de Dalda de citar para comparecer al técnico responsable de la Junta que concedió la subvención ni la de que se citara por segunda vez al director de la Escuela Taller al haber contradicciones entre su primer testimonio y el de otros comparecientes.

En nombre de IU, su portavoz Miguel Villa manifestó que su grupo está “totalmente de acuerdo” con las conclusiones de la comisión las cuales “son totalmente ciertas” y acreditan el despilfarro de 300.000 euros de dinero público de todos los andaluces. Villa acusó al PSOE de “defender lo indefendible”.

El portavoz del grupo popular, Francisco Huertas, denunció una maniobra encubridora del alcalde, ya que una vez creada la comisión investigadora, Pérez ordenó el reagrupamiento de los materiales adquiridos con la subvención, dispersos en varias dependencias municipales, en un solo punto, algo que después desmintió Pérez respaldado por Joyera.  Huertas reprochó al PSOE que eche la culpa de lo sucedido a los técnicos y exigió a Pérez a que dé “nombres y apellidos” de los técnicos supuestamente responsables.

Por el grupo municipal del PSOE, el edil de Urbanismo José Cantizani se quejó de que se pidan explicaciones al alcalde sobre hechos ocurridos en 2004 y 2005, cuando Pérez ni siquiera formaba parte de la Corporación como concejal (lo fue a partir de junio de 2007 tras las elecciones municipales de mayo).

Finalmente, las conclusiones fueron aprobadas con los votos favorables de PP, Ciudadanos e Izquierda Unida, mientras que el PSOE y Vicente Dalda votaron en contra.