La oposición tumba la subida de las tarifas del agua aprobada por el PSOE y obliga a buscar otras medidas de saneamiento de la quebrada Aguas de Lucena para evitar responsabilidades a su consejo de administración

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El no a la subida de la tasa del agua de PP, IU y el concejal no adscrito Vicente Dalda, por diferentes motivaciones, y la abstención de Ciudadanos, dejaron en soledad al PSOE con su plan de saneamiento de la empresa municipal Aguas de Lucena, que ha incurrido en pérdidas, consistente en subir las tarifas un 10´46% entre 2019 y 2020.

El pleno municipal celebrado este martes 25 de septiembre incluía en uno de los puntos del orden del día la ratificación de un plan de saneamiento aprobado a su vez el 19 de septiembre por la Junta General de Accionistas de Aguas de Lucena, integrada por los 21 concejales que conforman la Corporación municipal lucentina, con el apoyo solitario del PSOE, y que prevé una subida de la tasa de abastecimiento de agua para los usuarios de un 10,46%, como medida principal de este plan de saneamiento aprobado previamente el pasado día 12 por el Consejo de Administración de dicha empresa municipal para cubrir las pérdidas de 140.000 euros arrojan sus cuentas.

La subida se aplicará de la siguiente manera: un 5,80% en 2019 más otro 4,40% en 2020. Con ello, los tramos por los que se tarifica el consumo quedarán tras ese alza global del 10,46% así: hasta 18 metros cúbicos, 0´5582 euros por metro cúbico; entre 19 y 36 metros cúbicos, la tarifa será de 0´8651 euros por metro cúbico; el tramo de los 37 a los 72 metros cúbicos tendrá un precio de 1´2077 euros por metro cúbico. Por encima de 72 metros cúbicos, el coste está fijado en 2´6077 euros/metro cúbico.

El plan también contempla establecer un canon de mejora de infraestructuras a partir de 2020 con un horizonte de actuaciones de diez años.

En el pleno, el edil no adscrito Vicente Dalda, argumentó que si bien es necesario afrontar el saneamiento de los números rojos en los que se encuentra Aguas de Lucena, no está de acuerdo sin embargo con la forma elegida por el equipo de gobierno del PSOE refrendada por el Consejo de Administración y la Junta General de Accionistas.


Dalda señaló que la responsabilidad de que Aguas de Lucena incurra en pérdidas es de su Consejo de Administración (formado por 10 concejales) y de su Junta General de Accionistas, integrada por la totalidad de los 21 concejales de la Corporación municipal, por lo que resultaba cínico subir la tasa de agua a los ciudadanos mientras los miembros del Consejo de Administración cobran 350 euros cada uno por cada sesión celebrada, que son doce a lo largo del año. Dalda propuso rebajar esa cifra a 100 euros por sesión, que es lo que perciben los ediles por los otros consejos de empresas u organismos municipales a los que pertenecen. La medida supondría un ahorro anual de unos 30.000 euros y la subida de las tarifas podría reducirse siendo de un 4% en lugar del 10´46% previsto.

Además según Dalda la subida no es proporcional al número de personas que vive en cada domicilio, perjudicando a aquellos hogares donde vivan más personas respecto a aquellos donde vivan menos.


En cambio, Dalda propone, a fin de paliar ese perjuicio, que en lugar de una tarifa fija por tramos, como existe hasta ahora, se cambie por una tarifa fija variable según el número de usuarios por domicilio, utilizando para ello el censo de la ciudad. Vicente Dalda sugiere que con este nuevo sistema de tarificación  haya un primer tramo gratuito para todos, y se empiece a cobrar a partir de los siguientes.

Desde el grupo municipal de Izquierda Unida, su portavoz Miguel Villa mostró su “orgullo y satisfacción” porque desde finales de 2013 y hasta la fecha, Lucena cuente con una empresa pública municipal de gestión de agua que en esos cinco años no ha incrementado las tarifas, manteniendo las establecidas en 2012 (cuando Aguas de Lucena era de titularidad mixta público/privada), y que ningún ciudadano lucentino se quede sin este servicio porque no pueda pagar el recibo.

Villa añadió que, debido a la “pertinaz sequía” y el encarecimiento del agua que Lucena compra a la Empresa Provincial de Aguas de Córdoba, EMPROACSA, dependiente de la Diputación Provincial, Aguas de Lucena han entrado en pérdidas.  El concejal de IU condicionó el voto favorable de su formación al plan de saneamiento si éste se modifica para proceder a retirarle a Eprinsa, la empresa de recaudación de tributos de la Diputación, la gestión del cobro de los recibos de Aguas de Lucena, por la que Eprinsa se lleva una comisión de 190.000 euros anuales, asumiendo el propio Ayuntamiento esa gestión tributaria implementando un servicio municipal recaudatorio de la tasa del agua.

La portavoz de Ciudadanos, Purificación Joyera, pidió aclarar si el PSOE acepta o no la propuesta de IU, la cual a su vez criticó por no venir acompañada de una valoración económica.

Desde las filas del PP, su portavoz Francisco Huertas achacó el incremento del precio del agua que se compra a Emproacsa a la subida de tarifas de esta empresa provincial aprobada por el cogobierno PSOE-IU en la Diputación cordobesa y rechazó que se “toque el bolsillo” de los lucentinos poniendo unas tarifas más elevadas, proponiendo como alternativa que el Ayuntamiento transfiera dinero para cubrir las pérdidas de Aguas de Lucena al que igual que hace con Suvilusa, el Patronato Deportivo Municipal o la playa de Jauja.

En nombre del gobierno local del PSOE, el concejal José Cantizani contestó a Dalda que no son diez los integrantes del Consejo de Administración que cobran por su asistencia, sino nueve porque el presidente de este órgano no percibe retribución, y añadió que es imposible tener actualizado el Padrón Municipal de Habitantes cada vez que haya que cobrar los recibos del agua para adecuar las tarifas el número de residentes en cada domicilio.

Y dirigiéndose al conjunto de la oposición, Cantizani señaló que el plan de saneamiento que estaba sobre la mesa era el único que se había presentado en los ámbitos competentes (Consejo de Administración y Junta General de Accionistas) contando con los informes jurídicos y económicos que lo avalan. Añadió además que ya se acaba el plazo de tres meses fijado por la Ley de Estabilidad Presupuestaria para la aprobación de planes de saneamiento como el necesitado por Aguas de Lucena para evitar que incurra en quiebra y se puedan exigir responsabilidades legales a sus diez consejeros/concejales que conforman el Consejo de Administración.

Por su parte, Vicente Dalda replicó a Cantizani que sí es posible usar el Padrón Municipal de Habitantes para modular las tarifas del agua según el número de usuarios por hogar porque así lo hacen los ayuntamientos de Sevilla y Málaga. El consistorio malagueño implantó este sistema tras instárselo en una resolución el Defensor del Pueblo, documento que Dalda distribuyó a los grupos municipales y a la prensa presente en el Salón de Plenos. El edil no adscrito agregó que aparte de la subida de un 5% de las tarifas de Emproacsa aprobada por el cogobierno PSOE-IU en Diputación, en el anterior mandato el PP también aumentó un 5% las mencionadas tarifas cuando regía con mayoría absoluta la Corporación provincial.

JOYERA CONTRA TODOS
Llegados a este punto del debate, una aguerrida portavoz naranja Purificación Joyera arremetió contra todos los demás grupos indicando que la propuesta de Dalda ha sido descartada por los técnicos, y que la de IU carece de cuantificación y ni siquiera la ha presentado por escrito.

Más dura aún fue Joyera con los populares afirmando que “el PP no está de acuerdo (con la subida de la tarifa) porque piensa que los de Ciudadanos van a ir de responsables y sacarán la subida” votando a favor, pero Joyera desbarató el supuesto plan del PP anunciando que Ciudadanos se abstenía porque “la empresa está en pérdidas” y no hay más remedio que subir las tasas.

Por tanto, la votación se saldó con dos abstenciones (Ciudadanos), 10 votos en contra del plan de saneamiento con el alza de tarifas (PP, IU y Dalda) y 8 votos a favor (PSOE), por lo que el plan quedó rechazado ante el semblante contrariado del alcalde Pérez.