Dalda solicita al alcalde el cierre inmediato del mercadillo de los domingos tras señalar en un informe la Secretaría de Estado de Comercio que no es legal y denuncia que Pérez busca informes municipales confusos para justificar sus decisiones políticas

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El concejal no adscrito Vicente Dalda ha presentado un escrito al alcalde de Lucena, Juan Pérez, en el que le reclama el “inmediato cierre y suspensión de actividad del ilícito mercado dominical de venta ambulante”, tras recibirse en el Ayuntamiento de Lucena un informe fechado el 7 de mayo de la Dirección General de Política Comercial y Competitividad, dependiente de la Secretaría de Estado de Comercio adscrita al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, que certifica la ilegalidad del mercadillo de los domingos realizado en suelo privado.

En concreto, el informe del organismo estatal afirma que “una vez analizado el escrito y la documentación remitida por usted (el alcalde Juan Pérez), esta Dirección General se ratifica en el criterio expresado” anteriormente en otros dos informes de fecha 23 de enero y 16 de febrero de 2018: El ejercicio de esa actividad en suelo de titularidad privada, no pública, no puede tener la consideración de venta ambulante, y por tanto, a esa actividad no puede resultarle de aplicación el régimen jurídico de la venta ambulante, que se regula, con carácter general, en los artículos 53 y siguientes de la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista, y se desarrolla, en el caso de la Comunidad Autónoma de Andalucía, en el Texto Refundido de la Ley del Comercio Ambulante, aprobado por el Decreto Legislativo 2/2012, de marzo. En el caso de este último texto normativo, la venta ambulante se define en el artículo 2.2, en el que se contemplan tres modalidades de comercio ambulante que tienen como característica esencial el hecho de que deben realizarse en lugares públicos o vías públicas”.

 

A tenor de este pronunciamiento jurídico de la Dirección General de Política Comercial y Competitividad, solicitado en su momento por el Ayuntamiento de Lucena, Dalda dirige escrito a Pérez “una vez más y ante su falta de respuesta a toda comunicación, dictamen o solicitud que se aparte de su pétrea e injustificada postura” respecto al mercadillo de los domingos, cuya autorización por parte del alcalde ha sido llevada a los tribunales por Vicente Dalda, asunto que no está archivado al contrario de lo que anunció esta semana el propio Pérez.

 

Dalda recuerda en su misiva al alcalde que tanto a Pérez como al resto de grupos políticos de la Corporación lucentina y  la magistrada instructora de las diligencias previas nº 254/2017 seguidas por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Lucena, les consta este informe de la Secretaría de Estado de Comercio donde se deja meridianamente claro que “no es admisible la venta ambulante en suelo privado”, tal y como Dalda ha hecho saber al alcalde “y como tantas otras y caprichosas veces usted ha desoído, atendiendo a no sabemos qué posibles razones o intereses, los cuales, en todo caso, habrían de sospecharse particulares y no generales respecto de los comerciantes y demás colectivos lucentinos”.

 

Añade Dalda dirigiéndose al alcalde que “como quiera que a pesar de lo dicho a día de hoy sigue con su inaceptable postura de cómplice inacción, ha de servir la presente para reiterarle nuestro fundado y mayoritariamente arropado por la ciudadanía para que, ya sin más dilación, proceda al inmediato cierre y suspensión de actividad” del mercadillo de los domingos.

 

Dalda informó esta mañana  de que en el expediente de este mercadillo que obra en poder del Consistorio constan 28 escritos de hasta cinco partes diferentes solicitando el cierre del mismo, más otros cuatro presentados por el propio Dalda, quien ya en la campaña de las municipales de 2015 advirtió de la ilegalidad de dicha actividad.

 

Vicente Dalda acusó al alcalde de encargar tres informes municipales a otros tres técnicos municipales (jefe de Urbanismo, vicesecretario general y responsable de recursos humanos) facilitándoles a cada uno sólo una parte del expediente. La táctica de Pérez, según Dalda, es que cuando un informe municipal no le gusta encarga otro, así hasta que llega a sus manos un informe suficientemente confuso al que se agarra para justificar sus decisiones políticas.

 

Además de la ilegalidad del mercadillo dominical, Dalda argumenta que tampoco hay razones de interés general para mantenerlo, cuando en esos 28 escritos tanto numerosos comerciantes del centro de la ciudad como vendedores del mercadillo de los miércoles han solicitado su cierre por el importante daño que les está ocasionando. Y si hubiera razones de interés general, “¿por qué no organizar el mercadillo de los domingos en terrenos públicos, como el recinto ferial?” se preguntó Dalda, cobrando la Administración municipal los impuestos que correspondan y manteniendo un control sobre la legalidad de los productos a la venta, para evitar por ejemplo lo sucedido la semana pasada en el mercadillo de los domingos, cuando agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Seprona incautaron animales vivos, tanto silvestres como de granja, que estaban allí a la venta, algo totalmente prohibido tanto por la normativa autonómica como por la local. La aparición de los guardias civiles por este motivo, según testimonios llegados a Dalda, provocó colateralmente que muchos vendedores de ropa y otros productos comenzaran rápidamente a retirarlos y ocultarlos de la vista generándose un gran revuelo.

 

La competencia desleal denunciada en sus escritos por comerciantes del Centro Comercial Abierto y del mercadillo de los miércoles sería denunciable antes los tribunales de Defensa de la Competencia, agregó Dalda. Ambos colectivos es cierto que hasta la fecha no se han manifestado públicamente contra el mercadillo de los domingos, pero sí lo han hecho por escrito ante el Ayuntamiento, señaló Dalda.

 

El concejal no adscrito desveló por otra parte que en una reciente reunión de los portavoces de los grupos políticos municipales con representantes del Centro Comercial Abierto, uno de ellos contó que había recibido amenazas por oponerse al mercadillo de los domingos, aunque Dalda prefirió no decir quién había expresado esta situación.