IU acusa a Pérez de mentir sobre el comedor del colegio Virgen de Araceli, de dejar el timón del Ayuntamiento en manos de sus “subalternos” y de perjudicar a Lucena supeditándola a su amistad personal con dirigentes del PSOE

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El grupo municipal de Izquierda Unida ha propinado esta mañana un fuerte varapalo al alcalde Juan Pérez  y a su modo de (des)gobernar, al PSOE y a la Junta de Andalucía, por medio de sus dos ediles Miguel Villa y Carlos Villa.


Este segundo ha recordado la larga lista de “agravios” de la Junta a Lucena incumpliendo promesas y retrasando proyectos comprometidos con nuestra ciudad, como el centro sociosanitario o la sede judicial, amén de impagar cantidades que adeuda al municipio, que tiene que reclamarlos judicialmente y cuando la Justicia condena a la Junta a pagar, no lo hace y el Consistorio tiene que reclamar la ejecución de la sentencia, como ha ocurrido con 300.000 euros que la Administración autonómica debe por el alquiler de instalaciones municipales en el complejo de Los Santos.

Carlos Villa preguntó además si “a nadie se le cae la cara de vergüenza” porque los alumnos y profesores de la Escuela de Hostelería, dependiente del sistema educativo público de Andalucía, tengan que organizar una barra solidaria para poder pagar el alquiler del local privado a donde se han tenido que trasladar ante el mal estado de las dependencias públicas donde se venían ubicando. Villa añadió también si “tendremos que ver a los alumnos de Lucena vendiendo manojos de espárragos” para poder costear los servicios educativos que son competencia de la Junta.

Por su parte, el portavoz del grupo municipal de IU, Miguel Villa, exigió al alcalde que “tome las riendas del Ayuntamiento”, que ahora es “un barco a la deriva” porque Pérez, su capitán, ha dejado el timón “en manos de subalternos” y porque encima Juan Pérez supedita los intereses de Lucena “a sus relaciones de amistad con dirigentes del PSOE”, perjudicando así a sus conciudadanos, aseguró Villa.

Lucena es una “ciudad maltratada” por la Junta, prosiguió Miguel Villa sumando un nuevo agravio del Gobierno andaluz a los citados anteriormente por su compañero de filas: el comedor escolar solicitado por el colegio Virgen de Araceli. Se trata de una infraestructura cuya construcción y mantenimiento es competencia de la Junta, pero que el alcalde Pérez pretende que pague el Ayuntamiento, algo a lo que en el pleno del pasado abril la oposición se negó en bloque.

IU, PP y Ciudadanos han solicitado al respecto la convocatoria de un pleno extraordinario para que la Corporación municipal inste a la Junta a acometer estas obras. Sobre este asunto, Villa considera que el alcalde miente, “o no dice toda la verdad” al haber escamoteado a la oposición información relevante. Esto sería así porque la edificación de dicho comedor, cuyo proyecto aún está sin redactar, no costaría 30.000 ó 40.000 euros, como Pérez dijo al principio, sino 160.000 euros. Pérez y su equipo de gobierno “no han dicho la verdad” y han creado unas expectativas para las que no tienen competencias, aseguró el concejal de IU. 

El alcalde ha mentido también al declarar que no puede hacer el comedor porque la oposición es la que toma las decisiones y no le deja, indicó Miguel Villa, quien apuntó que Pérez “no es consciente de que gobierna en minoría” y “se hace la víctima”. Villa reiteró que todos los grupos municipales “queremos que se construya el comedor pero tiene que pagarlo la Junta” y no el Ayuntamiento detrayendo recursos de otras partidas del presupuesto municipal necesarios para otros cometidos.

Villa echó en cara a Pérez que tenga poca capacidad de presión sobre la Junta, como sí parece tener el presidente de la Diputación y alcalde de Rute, Antonio Ruiz, al que la Junta va a costear un comedor escolar en su localidad. Miguel Villa se mostró indignado porque una semana después de que la oposición solicitara un pleno extraordinario centrado en el comedor del colegio Virgen de Araceli, Pérez aún no lo haya convocado, tras impedir que en el pleno de abril el PP presentase una moción relativa a esta cuestión alegando que ya eran las doce de la noche y el pleno tenía que terminar.

Pérez está “extremadamente nervioso” según Villa, que por último acusó al alcalde de engañar a los padres del colegio al decirles que si no fuera por la oposición el comedor podría estar listo en septiembre, cuando es imposible porque el proyecto está redactado y serían necesarios tres o cuatro meses de licitación posteriores.