Pérez se queja del desgaste que sufre su imagen personal con la polémica del 20-N y Villa le sugiere que se hagan cada noviembre obras en el cementerio como pretexto para impedir los actos de Fuerza Nueva

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El portavoz municipal de IU, Miguel Villa, preguntó al alcalde Juan Pérez en el pleno de noviembre celebrado este martes 28 por qué el Ayuntamiento de Lucena no presentó alegación alguna ante la Subdelegación del Gobierno central en Córdoba para impedir que Fuerza Nueva llevase a cabo en Lucena actos conmemorativos del 20-N por la muerte de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera.

Pérez contestó que los actos o manifestaciones de cualquier tipo, según la normativa estatal vigente, no se autorizan. Sólo se pueden desautorizar en determinados supuestos, y que además los ayuntamientos no tienen esa competencia, que corresponde en este caso a la Subdelegación del Gobierno de la Nación o a la Delegación de Gobierno de la Junta en la provincia, que actúan según dicha legislación como “autoridad gubernativa”.

Los supuestos por los que se pueden desautorizar actos o manifestaciones son tres, según dijo Pérez: que sean ilegales, que se utilicen uniformes paramilitares o que puedan entrañar peligro o tumultos. A requerimiento de la “autoridad gubernativa”, los consistorios sólo pueden alegar motivos técnicos para desaconsejar que se celebre un acto, o que tenga lugar en un emplazamiento diferente que no genere inconveniente técnico, poniendo el alcalde el ejemplo de que si alguien solicita autorización para hacer una manifestación en la Plaza Nueva el Martes Santo, el Ayuntamiento alegaría a la “autoridad gubernativa” sus objeciones técnicas para que no se autorizara el acto en ese día o en ese lugar.

Juan Pérez añadió que no está de acuerdo con los actos celebrados en Lucena por el 20-N, pero que se “han hecho toda la vida y ningún alcalde los ha prohibido”, y que tampoco tiene potestad para desautorizarlos y sí tiene la obligación de respetar escrupulosamente la ley, dado que la Subdelegación del Gobierno no vio que en la solicitud de permiso presentada por los organizadores se infringiera ninguna normativa y los autorizó. El Ayuntamiento sólo puede intervenir si en el transcurso del acto se incumple alguna ordenanza municipal, como pudiera haberlo sido si los promotores hubiesen dado gritos u organizado una caravana de vehículos con megafonía, lo que no sucedió en ningún momento.

Al requerimiento de la Subdelegación al Ayuntamiento de que en 24 horas presentase alguna alegación si la tenía a la celebración de los actos del 20-N no se contestó, señaló el alcalde, porque no había motivo que alegar y no se cayó en la cuenta remitir como alegación que en el cementerio municipal de Nuestra Señora de Araceli, en el que tuvo lugar una ofrenda floral en la Cruz situada a su entrada, se están realizando excavaciones en busca de posibles víctimas de la Guerra Civil. Pero de ese olvido es también partícipe Miguel Villa, que el lunes 20 de noviembre (un día antes de la conmemoración del 20-N que en Lucena se hizo el martes 21) Pérez y Villa se reunieron para abordar este asunto y Villa no sugirió nada sobre las excavaciones como alegación.

Pérez se quejó a continuación que su imagen personal como alcalde se ha visto deteriorada por las críticas que ha recibido en redes sociales. Por su parte Miguel Villa propuso que el Consistorio emprenda obras cada noviembre en el mencionado cementerio para pretextarlas como alegación técnica para que la Subdelegación no autorice allí la conmemoración del 20-N, a lo que el alcalde le replicó que él no puede “inventar una obra” como excusa para impedir un acto que puede sencillamente cambiar de ubicación.