Las tarifas del agua no subirán y Aguas de Lucena compensará su déficit por la sequía disminuyendo el canon que paga al Ayuntamiento

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 El pleno municipal de la Corporación lucentina, en su sesión ordinaria correspondiente a septiembre celebrada este martes, ha aprobado la reducción en un 72% del canon que anualmente paga la empresa municipal Aguas de Lucena al Ayuntamiento, de modo que en 2018 la sociedad gestora del servicio de aguas sólo abonará al Consistorio 51.000 euros de los 181.000 euros establecidos como canon anual, lo que supondrá una merma de ingresos en las cuentas del Ayuntamiento.

Esta reducción del canon se aplicará para compensar las pérdidas en las que pueda incurrir Aguas de Lucena como consecuencia del aumento de las compras de agua, motivado a causa de la sequía, para asegurar el abastecimiento de la población. Dicha medida evitará subir el precio del agua en la factura de los lucentinos. “Entendíamos que era importante no subir el precio del agua, frente a reducir ligeramente otros impuestos como el IBI, porque todos los lucentinos son consumidores de agua pero no todos son propietarios de inmuebles”, explicó ante el plenario municipal la concejal de Hacienda, Araceli Bergillos (PSOE).

El punto en cuestión suscitó un intenso debate político, especialmente entre grupos de la oposición casi más que entre ésta y el gobierno municipal.

El concejal no adscrito Vicente Dalda señaló que la red de abastecimiento que trae agua a Lucena desde Zambra data de la época de Franco y pierde por su antigüedad la mitad del suministro por fugas. Agregó además que Aguas de Lucena perderá 204.000 euros en 2017 y 218.000 euros en 2018 no por la sequía, sino porque la empresa provincial de aguas Emproacsa, dependiente de la Diputación de Córdoba, ha subido el precio del agua que vende al por mayor a los municipios cordobeses un 15% en los últimos cinco años, y un tercio de esa subida la estableció en el último año.

Para enjugar el déficit presupuestario en Aguas de Lucena provocado por este incremento de precio y no tener que reducir los ingresos del Ayuntamiento recortando el canon,  Dalda propuso eliminar las retribuciones que los concejales miembros del consejo de administración de esta sociedad municipal cobran por celebrar diez reuniones al año, a razón de 353´24 euros cada uno por sesión, que suponen 38.000 euros anuales, y suprimir también los 100 euros que cada concejal percibe por las reuniones de otro órgano de Aguas de Lucena, la Junta General, que en no pocas ocasiones se ha reunido tan sólo unos breves minutos en el Salón de Plenos un poco antes de celebrarse pleno de la Corporación.

Dalda acusó de alarmista a IU porque la coalición de izquierdas dijo la semana pasada que la tasa del agua subirá un 11% elevado luego al 14% cuando la subida real oscila entre el 5 y el 6%, y apuntó a que PSOE e IU han pactado no subir las tarifas del agua a cambio de no bajar un 2% el IBI como querían hacer los socialistas.

Por Ciudadanos, la edil Purificación Joyera intervino para decir que ante un agujero presupuestario sólo hay dos alternativas: subir los ingresos o bajar los gastos, optando su grupo político por la segundo apoyando la disminución del canon que el Consistorio cobra anualmente de Aguas de Lucena

Desde Izquierda Unida, su portavoz Miguel Villa defendió rebajar los 181.000 euros de canon anual que Aguas de Lucena paga a su matriz, que es el Ayuntamiento, como medio de cubrir las pérdidas previstas en lugar de aumentar las tasas, y acusó a Dalda de estar con “los vuelos del águila” por su mención anterior de que la red de abastecimiento de Zambra a Lucena se construyó en el franquismo. Villa también dijo que el mayor coste del agua comprada por Aguas de Lucena se debe a la “pertinaz sequía”.

En el Partido Popular, la concejal María de la O Redondo propuso aplazar cualquier decisión a adoptar (bajada del canon, subida de la tasa) hasta abril del próximo año, para ver si la sequía ha terminado o persiste, considerando que hay “jurisdicción” para efectuar dicho aplazamiento.

El concejal de Infraestructuras, José Cantizani, aclaró que él, al ser concejal liberado, no cobra por ser consejero de Aguas de Lucena, y negó que la subida de la tasa del agua barajada en principio fuese del 11% o del 14´5% criticada por IU, sino que se situaba entre el 4 y el 7%,  exactamente una media de 6,57%, aunque finalmente no habrá incremento alguno.

Cantizani reiteró que la sequía ha provocado el alza del precio del agua y que el caudal de suministro a Lucena desde el manantial de Zambra, fijado en 63 litros por segundo, es imposible de conseguir por la sequía. Añadió, dirigiéndose al PP, que los presupuestos de Aguas de Lucena para 2018 no se pueden aprobar con déficit. Por ley es imprescindible que estén compensados gastos e ingresos, sopena de incurrir en responsabilidad los miembros del consejo de administración con cargo a su patrimonio personal,  por lo que no cabe retrasar su aprobación hasta abril sin solventar el desfase entre gastos e ingresos.

 Ya en la votación, la reducción del canon a pagar por Aguas de Lucena al Ayuntamiento fue aprobada por PSOE, Ciudadanos e Izquierda Unida mientras que votaron en contra el concejal no adscrito Vicente Dalda y el Partido Popular.