Dalda propone rebajar el IBI urbano un 7%, reducir el rústico hasta el 1% e incrementarlo para las viviendas vacías de bancos y promotores inmobiliarios

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 1
MaloBueno 
De cara a las ordenanzas fiscales que regirán en el municipio en 2018, el concejal no adscrito Vicente Dalda ha propuesto rebajar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de carácter urbano un 7%, reduciendo el tipo actual del 0´738 % al 0,69%.

Esta bajada supera a la que ofrece el equipo de gobierno del PSOE, cifrada en un 2´03% para el IBI urbano.

La disminución del 7% en el principal tributo municipal sería posible, según explicó Dalda, gracias a que la recaudación ha aumentado a partir de este año gracias a la reciente revisión catastral que ha permitido que 4.000 propietarios de la localidad regularizasen el número real de metros cuadrados de sus propiedades.

El IBI urbano en Lucena, con el citado tipo del 0´738%, es más elevado que el de otras ciudades, mayores o menores que la nuestra, como Cabra (0´7%), Baena (0´61%), Córdoba (0´5393%) o Madrid (0,510%), según comparó Vicente Dalda.

En cuanto al IBI rústico, que tiene un tope máximo general del 1´16%, en Lucena se sitúa casi en ese límite máximo, con un 1´15%. Para el año venidero, el PSOE no prevé ninguna bajada en esta categoría, pese a que al alcalde Pérez “se le hincha la boca diciendo que Lucena es el municipio con mayor superficie de olivar”,  según Dalda, quien pide que se rebaje al menos hasta el 1%,

La disminución del IBI urbano y rústico obedece, enfatizó Dalda, a “un solo objetivo: dinamizar la economía lucentina para reducir el paro”.

En este apartado, Dalda criticó que el Ayuntamiento de Lucena no le cobre IBI a la Junta por los dos centros de salud que tiene aquí. Cobrar o no IBI  por las instalaciones sanitarias públicas es facultad de los ayuntamientos, “y el de Lucena no se lo cobra a la Junta” al mismo tiempo que ésta ningunea a Lucena y ni construyó el hospital demandado por la ciudadanía, ni el centro sociosanitario prometido posteriormente, apuntó Vicente Dalda. El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, sí le cobra a la Comunidad madrileña este impuesto, agravándolo además en aquellos inmuebles sanitarios que superen los siete millones de valor catastral.

Otra potestad de la que dispone pero no usa el Ayuntamiento de Lucena y Dalda reclama que lo haga a partir del año que viene es bonificar con hasta un 95% el IBI a las empresas que vengan a instalarse a Lucena, a modo de incentivo para atraer inversiones y generar empleo.

Por último, Dalda también propondrá a la Corporación incrementar el IBI de las viviendas vacías con carácter permanente, fundamentalmente las que son propiedad de bancos y promotores inmobiliarios, pues habitualmente las viviendas de titularidad particular suelen estar alquiladas. La propuesta, contemplada en la normativa estatal, toma como modelo el aumento del IBI para viviendas desocupadas aprobado por el Ayuntamiento de Antequera, gobernado por el Partido Popular.

Así, el Consistorio antequerano tiene establecido un recargo del 50% de la cuota líquida del IBI para aquellos inmuebles de uso residencial del casco urbano que se encuentren desocupados de manera permanente, entendiéndose que el inmueble está desocupado cuando a 31 de diciembre de cada año no esté empadronada ninguna persona según los datos recogidos en el Padrón Municipal de Habitantes, o bien cuando estando alguien empadronado, el inmueble no está dado de alta en el Padrón de Tasas por Recogida de Basuras. No obstante, se podrá justificar la ocupación de la vivienda mediante contrato de alquiler formalizado legalmente.

Esta medida, indicó Dalda, pretende que ciudadanos lucentinos con segunda residencia fuera de Lucena vuelvan a empadronarse aquí y potenciar además el mercado inmobiliario de alquiler.