La Corporación adjudica definitivamente la gestión del servicio de ayuda a domicilio a Servisar y PSOE e IU se acusan mutuamente de mentir

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Los partidos que fueron cogobierno en el Ayuntamiento de Lucena durante el mandato corporativo anterior, PSOE e Izquierda Unida, se enzarzaron ayer en un cruce de acusaciones por mentir en lo relativo al expediente de licitación del Servicio de Ayuda a Domicilio, finalmente adjudicado a la firma madrileña Servisar, tras quedar anulada la concesión a la empresa Ineprodes, que ganó el concurso público convocado el año pasado pero que ha perdido la adjudicación por incumplir los requisitos normativos a los que están sujetas las empresas dedicadas a la dependencia.

La resolución definitiva del expediente de contratación que figuraba en el orden del día fue aprobada con los votos afirmativos de PSOE, PP, Ciudadanos y el concejal no adscrito Vicente Dalda y el voto en contra de IU.

La propuesta del gobierno municipal para resolver el expediente y adjudicar el servicio prevé ratificar la desestimación realizada por la Mesa de Contratación respecto de la proposición presentada por Ineprodes S.L., al entender que dicha empresa no ha cumplimentado adecuadamente el requerimiento efectuado respecto de la documentación previa para la adjudicación del contrato y en concreto no haber acreditado su habilitación profesional como entidad prestadora del servicio de ayuda a domicilio, a la fecha de finalización del plazo de presentación de proposiciones y en consecuencia, entenderse que ha retirado injustificadamente su oferta, procediéndose también a incautar la fianza de 90.000 euros depositada previamente por Ineprodes.
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Además, se adjudica a la empresa Servisar Servicios Sociales S.L., el contrato del servicio de Ayuda a Domicilio, por el precio de doce euros (12,00 €) por hora de servicio prestado y con estricta sujeción a los Pliegos de Cláusulas Administrativas Particulares y de Prescripciones Técnicas Particulares.

El concejal de IU Carlos Villa manifestó la oposición de su grupo a esta adjudicación porque, dijo, se desconoce la relación que tendrá el Ayuntamiento con Servisar, con la que el Consistorio está siendo menos exigente que con Ineprodes, aseguró Villa. La oferta de Servisar “no es viable” y el Servicio de Ayuda a Domicilio no queda garantizado, aseveró el concejal de Izquierda Unida, quien abogó porque sea gestionado directamente por el Ayuntamiento, recibiendo el aplauso de un grupo de trabajadoras de la ayuda domiciliaria presentes en el Salón de Plenos.

Ciudadanos y Partido Popular expresaron en cambio su voto positivo a la resolución del expediente de licitación a favor de Servisar, al igual que el concejal no adscrito Vicente Dalda, que de los tres modelos posibles de gestión (directa del Ayuntamiento, adjudicación como en la actualidad o economía social mediante cooperativa constituida por las propias trabajadoras) se mostró partidario de éste último para un futuro cuando termina la adjudicación ahora otorgada a Servisar.

La edil de Servicios Sociales, Teresa Alonso, acusó a Carlos Villa de mentir al decir que el Servicio de Ayuda a Domicilio no está garantizado con el precio que cobrará Servisar por prestarlo, a lo que Villa le replicó que “la que miente es usted” que “ha culpado a técnicos y a grupos de la oposición” de todos los problemas y retrasos sufridos por el proceso de licitación sin asumir la responsabilidad que le corresponde como concejala de Servicios Sociales y tan ni siquiera leerse el pliego de prescripciones. Carlos Villa insistió en que las condiciones laborales no están garantizadas por la nueva concesionaria. Alonso le contestó que “no es el momento” de debatir el modelo de gestión de la ayuda domiciliaria, cuya adjudicación a Servisar resultó aprobada por todos los grupos políticos excepto Izquierda Unida.