Paralizada por ahora la adjudicación del Servicio de Ayuda a Domicilio: Dalda critica la imprevisión del PSOE y la falta de trabajo del PP como oposición

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La adjudicación definitiva del Servicio de Atención a Domicilio a la empresa Ineprodes, ganadora del concurso convocado por el Ayuntamiento de Lucena, ha quedado paralizada al ser retirada la propuesta de aprobación por el alcalde Juan Pérez en las comisiones extraordinarias de Bienestar Social y de Hacienda celebradas este miércoles 1 de marzo con el propósito de dar luz verde a que Ineprodes asuma la prestación de este servicio y de prorrogar por un mes la concesión a la actual adjudicataria, Clece, para dar ese tiempo a Ineprodes a llevar a cabo los preparativos necesarios para comenzar a prestar dicho servicio.

Las citadas comisiones fueron “kafkianas” y terminaron sin cumplir el objetivo para el que se convocaron por culpa de PSOE y PP, según ha criticado esta mañana el concejal no adscrito, Vicente Dalda.

Dalda recordó que aunque el Ayuntamiento puede asumir la gestión directa del Servicio de Ayuda a Domicilio, lo que viene haciendo desde hace años es adjudicarlo por dos años prorrogables por otros dos a firmas privadas. Así lo hizo en agosto de 2016 cuando publicó en los boletines oficiales la convocatoria del concurso y su pliego de condiciones. El 25 de noviembre la Mesa de Contratación dio la adjudicación a Ineprodes, y el pleno municipal del 31 de enero de 2017 debería haber aprobado este expediente de licitación propuesto por la Mesa. Sin embargo no fue así, porque el Partido Popular propuso, con los votos favorables de PSOE, IU y Ciudadanos, instar a la empresa Ineprodes a que detallara por escrito cómo piensa materializar las mejoras que ofertó respecto al pliego de condiciones y el coste que tendrán las mismas.

Ineprodes debería haber realizado estas precisiones en el proceso de licitación del que resultó ganadora, pero no lo hizo ni la Mesa de Contratación que le adjudicó el contrato se lo exigió. La propuesta popular establecía un plazo de cinco días para que Ineprodes respondiese, garantizándole el Consistorio guardar la confidencialidad de los datos que ofreciese.

Pero Ineprodes contestó que, ateniéndose al pliego de condiciones que en su día aprobó la Corporación municipal, no tiene ninguna obligación de facilitar dichos datos, ratificando sus ofertas de mejora y garantizando el cumplimiento del contrato en los términos en los que le ha sido adjudicado fijados en el pliego.

Y llegados al 1 de marzo, en sesión extraordinaria, se reunieron primero la Comisión Informativa Municipal de Bienestar Social y luego la Comisión Informativa Municipal de Hacienda y Desarrollo Local, para valorar el escrito de Ineprodes y aprobar definitivamente la adjudicación.
Esto no se pudo hacer, según indicó Vicente Dalda, porque el PP desveló en esas comisiones que Ineprodes adeuda 500.000 euros a sus trabajadores, y que en sus cuentas depositadas en el Registro Mercantil, hay una diferencia de existencias que pasó de 200.000 euros a 600.000 euros, cuando las compras realizadas sólo supusieron 67.000 euros, oponiéndose los populares a aprobar la adjudicación.

Ahora bien, estos datos revelados por el PP no significan, según matizó Vicente Dalda, que haya algo raro en las cuentas de esta empresa, o que sea insolvente o tenga riesgo de entrar en situación concursal. Según consulta efectuada por Dalda en la Intervención General del Estado, las empresas de servicios pueden existencializar las horas de trabajo que facturan en servicios que aún no han concluido. De hecho, las cuentas de Ineprodes especifican en 2016 una valoración de existencias de 272.000 euros en “productos terminados y en curso”.

Por otro lado, tampoco es anormal que empresas como Ineprodes que tienen una elevada facturación y una numerosa plantilla puedan adeudar cifras como 500.000 euros en nóminas a cierre de ejercicio. Según esas mismas cuentas, Ineprodes facturó en 2014 un total de 8.152.761 euros y en 2015 la cifra de facturación fue de 11.136.000 euros. Por tanto, no tendría que haber motivo para objetar nada a la contabilidad de Ineprodes. Tampoco es necesario que la Mesa de Contratación indague en esa contabilidad, pues lo que se pide en el pliego de condiciones es que la firma que resulte adjudicataria acredite su solvencia y sus facturaciones anteriores.

Por otra parte, Izquierda Unida rechazó prorrogar el contrato a Clece porque una comisión informativa municipal no está facultada para decidirlo, sino que el órgano competente es el pleno municipal asesorado por la Mesa de Contratación. Pero el secretario general del Ayuntamiento discrepó de IU y considera que sí es posible que una comisión informativa municipal apruebe prorrogar un contrato.


Ante este panorama, Dalda señala que “el alcalde se arrugó” y retiró el punto del orden del día, que era el único punto en el caso de la Comisión de Bienestar Social.
Vicente Dalda mostró esta mañana su sorpresa y estupefacción porque el PP, con siete concejales para hacer oposición y representado en la Mesa de Contratación, haya esperado desde agosto hasta marzo para poner en duda la solvencia económica de Ineprodes aportando datos de las cuentas de la empresa y “fastidiar al alcalde”. A juicio de Dalda, este hecho prueba “la falta de trabajo” del “líder de la oposición”, Francisco Huertas, y del grupo popular, y la falta de decisión y previsión del equipo de gobierno del PSOE encabezado por el alcalde Pérez.


La no aprobación definitiva de la adjudicación sitúa al Ayuntamiento lucentino “en un callejón complejo”, manifestó Dalda, que hizo pública su desolación por las pésimas actuaciones de PSOE y PP. Para el próximo miércoles se ha convocado de nuevo a la Mesa de Contratación y los servicios jurídicos municipales informarán si son procedentes o no la prórroga del contrato por un mes a Clece y la adjudicación a Ineprodes.

Dalda hizo igualmente un llamamiento a la tranquilidad dirigido a los usuarios y a los trabajadores del Servicio de Ayuda a Domicilio, cuya prestación está garantizada, aseguró, la preste Ineprodes, Clece o el propio Ayuntamiento.