Los vecinos de Los Poleares exigen en el pleno del Ayuntamiento el arreglo inmediato del arroyo de Las Tranqueras y preguntan a todos los concejales si son conscientes del peligro que supone en su actual estado

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Representantes de las 150 familias lucentinas que habitan en la zona de Los Poleares-Huerta Luna protagonizaron en la sesión plenaria del martes un tenso enfrentamiento con el equipo de gobierno socialista del Ayuntamiento, al que recordaron sus promesas de solucionar los problemas de seguridad que les genera el arroyo de Las Tranqueras y la carretera de Los Poleares en su situación actual.

 

Los vecinos hicieron uso del derecho de expresión que asiste a los ciudadanos una vez que el alcalde levanta la sesión plenaria. El portavoz vecinal, Juan Ramón Montenegro, manifestó que habían tenido conocimiento de que existía un proyecto para construir una nueva carretera en Los Poleares y preguntó al alcalde José Luis Bergillos si esta nueva vía iba a suponer o no “la desaparición del grave y constante peligro que existe en la actual y del deplorable estado del arroyo que por allí discurre”.

Montenegro recordó al primer edil su promesa de que tanto la carretera como el arroyo se iban a arreglar. Según el portavoz de los vecinos, Bergillos se había comprometido a ejecutar estas actuaciones varias veces, concretamente en vísperas de elecciones municipales. Los vecinos se preguntan porqué aún no se ha hecho nada desde la tormenta que padecieron el viernes 4 de mayo de 2007. Incluso recordaron al alcalde que Bergillos, “textualmente”, les había dicho que “si me votáis arreglo la carretera”. El alcalde les contestó en el pleno que eso era “falso” y replicó que sí se actuó en el arroyo de Las Tranqueras tras la tormenta del 4 de mayo, a lo que a su vez algunos vecinos presentes en el Salón de Plenos gritaron que “no es cierto”.

Los vecinos continuaron exponiendo sus quejas y preguntas al alcalde, al que preguntaron si no creía que tanto el arroyo como la carretera deberían arreglarlos “la administración o mediar para que se arregle”. El colectivo vecinal de Los Poleares también criticó al concejal delegado de Obras, Emilio Montes, al que reprocharon haberles comentado en varias ocasiones que “¡tranquilos que tanto la carretera como el arroyo se arreglarán, tardará pero se hará”, extremo que el propio Montes, desde su asiento como edil en el plenario, negó.

Juan Ramón Montenegro afirmó que debido a los socavones abiertos en el lecho del arroyo “se ha convertido en un foco de infección, de ratas y muchísima basura”, y que en ese estado, “es un auténtico peligro por su profundidad, sin tener la carretera protección alguna”, especialmente en sus tramos más estrechos. Los vecinos preguntaron a toda la Corporación municipal si “son conscientes de tan grave situación”. Finalmente, solicitaron al alcalde Bergillos que, “de manera inminente, declarando la obra con carácter urgente, actúe para que se le dé un arreglo al gravísimo problema que padecemos en toda la zona de Los Poleares”.

José Luis Bergillos señaló a continuación que “los técnicos nos han aconsejado hacer otra carretera” en lugar de ensanchar la ya existente, y que la gestión y la titularidad del arroyo de Las Tranqueras y de sus márgenes corresponde a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la cual recientemente ha quedado englobada dentro de la Agencia Andaluza de Aguas.

Bergillos agregó que son estos organismos los que tienen que decir a quién le compete hacer las obras reclamadas por los vecinos. Éstos se mostraron dispuestos a retranquear las vallas de sus propiedades y se lamentaron de que tampoco se les permita proteger sus parcelas con muros. Una de las vecinas recordó al alcalde que Bergillos le había dicho a ella que “yo no quiero que pase como con la riada del Cascajar, que tuve que ir detrás de los ataúdes”, afirmación que Bergillos reconoció como suya.