El Lucena CF entra en fase previa para la suspensión de pagos, su directiva rebaja 400.000 euros de la deuda para facilitar la entrada de una nueva junta y el presidente cree que las protestas de los jugadores fueron orquestadas por una mano negra

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A partir de hoy, 24 de mayo, comienza a contar un plazo de 20 días para que el Lucena CF entre oficial y definitivamente en concurso de acreedores (suspensión de pagos) toda vez que la Justicia acaba de admitir la fase preconcursal. Así lo ha anunciado hoy el presidente del Lucena CF, Francisco Ramírez Aceituno, arropado por su junta directiva, con quienes ha efectuado un balance de la situación económica del club.

Para evitar entrar en concurso de acreedores en junio, sólo hay dos posibilidades, según el presidente. La primera, que los jugadores y el cuerpo técnico se sienten con la actual directiva a renegociar el dinero que se les adeuda y acordar una fórmula de pago que alivie las finanzas del club y pueda evitar la citada suspensión de pagos.

La segunda opción es que entre un nuevo grupo de empresarios dispuestos a relevar a Aceituno y los suyos asumiendo la gestión y la deuda del Lucena CF, siempre y cuando lo hagan antes de que expire el periodo de veinte días, pues de lo contrario ya sería inevitable el concurso de acreedores y el club quedará en manos de un administrador concursal.

La junta directiva encabezada por Francisco Ramírez, al igual que hizo hace diez días, ha ratificado que, a fecha de hoy, no ha recibido ninguna propuesta formal y concreta de nadie que esté dispuesto a hacerse cargo del club. Por eso, y para facilitar la presentación de una candidatura que quiera responsabilizarse de la entidad futbolística, Ramírez Aceituno y sus directivos han decidido renunciar a parte del dinero que han puesto en el club para así rebajar la deuda acumulada, de algo más de 1.100.000 euros y dejarla en unos 700.000 euros. Estos 700.000 euros son fundamentalmente la deuda contraída con los jugadores, a saber 470.000 euros correspondientes a varias mensualidades que, con las primas estipuladas en los contratos de varios jugadores como recompensa si el equipo se clasificaba para Copa del Rey, se han convertido ahora en 600.000 euros. El resto se completa con deudas con proveedores y otros gastos menores.

La disminución en unos 400.000 euros de la deuda se explica porque los directivos renuncian a recuperar unos 300.000 euros que pusieron en el club de su bolsillo y también renuncian a cobrar el alquiler de varios pisos de su propiedad que alquilaron a los jugadores, cuyo impago oscila entre los 70.000 y los 80.000 euros. Los directivos renuncian a recuperar los 300.000 euros mencionados a cambio de que se les conceda el uso de gestión de tres o cuatro carteles publicitarios en el nuevo estadio municipal de fútbol, para que ellos publiciten sus empresas o alquilen esos soportes publicitarios a terceros, petición que ya han hecho llegar al concejal de Deportes, Emilio Montes.

Hay otras cantidades que la directiva actual no considera que sean problema pues estima que están encauzadas. Se refieren a 70.000 euros adeudados a Hacienda y la Seguridad Social, cuyo pago se podrá fraccionar en 5 años, según los acuerdos logrados por la directiva con estos organismos públicos. En cuanto al crédito otorgado por Cajasol de 230.000 euros, Ramírez Aceituno indicó que es un préstamo pignorado por el Ayuntamiento de Lucena que pagará 270.000 euros. Los 40.000 sobrantes se destinarán a abonar parcialmente los 95.000 euros que restan por pagar de un crédito del BBVA, que era de 150.000 euros pero que la directiva deja en 95.000 euros con lo que ha ido pagando hasta el momento.

El secretario del Lucena CF, Antonio Maillo, señaló por su parte que es algo “inusual” en el mundo del fútbol que una plantilla de jugadores y el cuerpo técnico pidan la dimisión de una directiva, pero que aún así los directivos del Lucena han estado apartados de la primera línea atendiendo esa petición. Las cuentas del club, dijo, están en el Ayuntamiento de Lucena desde el 18 de mayo a disposición de quien quiera verlas. Maillo agregó que en la directiva están “bastante dolidos” con la reacción y las formas empleadas por la plantilla para reivindicar el pago de sus salarios. El secretario acusó a los jugadores de haber llevado “al garete” el plan de viabilidad que el Lucena CF tenía ultimado en abril en su reunión en Montemayor con el Córdoba CF y el alcalde de Lucena, con el patrocinio por parte de varias empresas de unos 400.000 euros que “se han echado atrás” viendo cómo estaba el patio con la actitud de los jugadores. A consecuencia también del comunicado de los jugadores en el que pedían la dimisión de la junta directiva, el Córdoba CF ha preferido mantenerse al margen y ha paralizado el acuerdo de colaboración que negociaba con el Lucena CF hasta que se clarifique la situación, señaló Alberto Maillo.

Maillo enfatizó que la junta actual siente los colores del Lucena CF, que ha situado al equipo en la mejor posición deportiva de su historia, y que si la directiva actual se marcha, lo hará con la cabeza muy alta, entregando a quienes la releven un club destacado en 2ª B, clasificado para la Copa del Rey y estrenando un nuevo estadio para la próxima temporada.

Respecto a la Copa del Rey, Alberto Maillo resaltó su importancia deportiva, si bien en lo económico resulta “frustrante” porque supone un fuerte desembolso en primas a añadir a la deuda ya existente con la plantilla. Y continuando con la plantilla, Maillo puso de relieve que, tal y como están hechos los contratos, ocurre que los jugadores a los que al Lucena CF le interese que se queden, se pueden marchar libres, mientras que en el caso de los jugadores con los que el club no quiere continuar, se ve obligado a mantenerlos por exigencia contractual.

Según Maillo, los números del club son “desmoralizantes” y el presidente está “muy por dejar esto”.

Por su parte, el presidente Ramírez Aceituno reprochó a la prensa de Lucena que no lo defienda de ciertas críticas, y que haga caso sólo a la versión de los hechos que dan los jugadores y advirtió que si no hay solución para las tribulaciones económicas del club, en 20 días, “lo que tenemos dentro va a explotar”, en referencia al concurso de acreedores. Aceituno expresó su agradecimiento al concejal de Deportes Emilio Montes, con quien, desde enero, se ha reunido todos los lunes a las seis y media de la mañana para estudiar y buscar salidas al atolladero económico del club. Sin contar primas, y sumando los emolumentos reflejados en contratos de jugadores y técnicos, el Lucena CF necesitaba 750.000 euros esta temporada, y sólo ha recaudado 230.000 euros.

El sueldo del entrenador Alberto Monteagudo es de 38.000 euros más 5.000 de alquiler de piso, y el del portero asciende a 40.000 euros, comentó el presidente. Los contratos que interesa no se pueden renovar porque tienen “cláusulas abusivas” y son “ilegales”, y los contratos que no interesa renovar no hay más remedio que prorrogarlos, y señaló sin nombrarlo al exdirector general y deportivo del Lucena CF, Rafael Rojas, como único responsable de la elaboración y firma de esos contratos.

Según Ramírez Aceituno, la rebelión de los jugadores hace unas semanas fue orquestada por una “mano negra”, “por un grupito de personas que han enzarzado con doce jugadores y han venido a jodernos a nosotros”, tirando la piedra y escondiendo la mano. Son, según el mandatario, los “tres o cuatro de siempre”.

Ramírez Aceituno desveló que hay un exdirectivo que le ha tenido alquilado un piso al jugador David Cabello, quien no ha podido pagar el alquiler que suma en total 2.000 euros, y ese exdirectivo llama “todos los días” a Cabello para exigirle que pague, mientras Aceituno y sus directivos renuncian a cobrar el alquiler de sus pisos. Aceituno también ha denunciado el comportamiento de varios jugadores. Por ejemplo, ha dicho que Abraham ha dejado destrozado el piso donde vivía y se ha marchado de Lucena dejando encendidas las luces y el aire acondicionado del piso, mientras que Lobato y Agudo también han dejado en estado lamentable el piso que ocupaban, dejando por el suelo “las sartenes comidas de mierda”. De todo ello, apuntó, se ha levantado acta notarial. El presidente llamó “judas” a los jugadores, porque si ellos se quejaban de que la directiva jugaba con el pan de sus familias, los jugadores, según el presidente, “se han cargado” la dignidad, el trabajo y el dinero de los directivos.

Si nadie se presenta para hacerse cargo del club, Aceituno y su directiva continuarán la próxima temporada al frente del equipo en la categoría que sea, los jugadores serán mileuristas y trabajarán por la mañana en la obra y entrenarán por la tarde, aseguró el presidente. Y si entra una nueva directiva, ésta contará con el apoyo de Ramírez Aceituno, quien romperá todos los contratos que ahora negocia para la próxima temporada para que nadie que pueda venir a hacerse cargo del equipo pueda decir que está condicionado por contratos o decisiones de la actual directiva.