El párroco de la Sagrada Familia pide “compasión y misericordia” para el Valle porque se ve obligada a construir una capilla para sacar a la Amargura ante la negativa de los templos lucentinos a acogerla y a salir de una carpa “como si fuera un circo"

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La junta de gobierno de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Valle y María Santísima de la Amargura de Lucena ha aprobado la construcción de una nave para la futura capilla de la Virgen de la Amargura, dado que a finales del pasado mes de enero le fue notificado que el Convento de Madre de Dios de los Reverendos Padres Franciscanos había denegado la salida procesional del Miércoles Santo para este año 2019.

Las gestiones realizadas por la hermandad con los restantes templos lucentinos, contando con la mediación de la Agrupación de Cofradías de Lucena y del alcalde Juan Pérez, resultaron también infructuosas pues todos se negaron. Esto motivó a que la cofradía se haya decidido a edificar la citada capilla en un terreno adyacente a la ermita del Valle que pertenece a la Fundación Cortés y Curado, fundación civil aunque regida por patronos eclesiásticos. En este mismo espacio se ubicaba anteriormente la antigua capilla de la Amargura.

Entre otros, los patronos de la Fundación Cortés y Curado son el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández; el vicario de la Campiña, David Aguilera y el párroco de la Sagrada Familia, Francisco Jesús Campos. La institución aprobó ceder el uso, no la titularidad, del terreno a la cofradía para construir la capilla, que consistirá en una nave cuyo proyecto técnico de construcción dirigirá el arquitecto lucentino Rafael Pineda del Espino que contará como aparejador con Óscar Montilla Lavela.

En tiempo récord, menos de dos semanas, cuando el plazo habitual es de dos a tres meses, la delegación municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Lucena, dirigida por José Cantizani, concedió licencia de obras. Esta noche la junta de gobierno elegirá entre las ofertas presentadas a la empresa constructora, cuyo presupuesto pueda estar en torno a 35.000 euros más IVA.

El hermano mayor de la cofradía del Valle, Miguel Muñoz Egea, presentó hoy la campaña que la hermandad llevará a cabo para captar donativos con los que construir la nave este ejercicio. La idea es proceder ya al movimiento de tierras con el forjado de la solería para instalar sobre el mismo una carpa provisional desde la que este Miércoles Santo saldrá el trono de la Amargura en estación de penitencia, toda vez que, debido a sus dimensiones, se hace imposible su salida de la parroquia de la Sagrada Familia, desde la que sí saldrá Nuestro Padre Jesús del Valle.

El párroco Francisco Jesús Campos agradeció que San Mateo, los franciscanos y la Purísima hayan acogido en años anteriores a la cofradía del Valle para su desfile procesional. A la pregunta de si comprende que los templos lucentinos se hayan negado ahora a acoger al Valle, un comedido párroco Campos respondió que “no tengo respuesta”, pero en una segunda intervención abandonó la diplomacia eclesiástica y fue directo al grano. Explicó que el obispo desconoce la negativa colectiva de las iglesias lucentinas. El sacerdote reconoció que no le gusta que una imagen religiosa salga de una carpa “como si esto fuera un circo”.

Añadió que durante cinco años estuvo de párroco en Santaella, donde hay una única iglesia que estuvo en obras veinte años, durante los cuales no hubo más remedio que los pasos de Semana Santa salieran desde una carpa, pero que ése no es el caso de Lucena “con los magníficos templos que tiene”. La negativa de los templos lucentinos obliga al Valle a recurrir a dicha carpa y, según el párroco de la Sagrada Familia, a efectuar un gasto innecesario de 35.000 euros siendo como es una hermandad “humilde y sencilla” para una capilla que dejará de tener sentido cuando, a las espaldas de la ermita del Valle, se construya contigua una nueva parroquia de la Sagrada Familia, para la cuál aún no hay ni proyecto ni calendario de edificación, admitió el párroco. Cuando esa parroquia sea una realidad, los pasos del Valle saldrán de allí. La nueva iglesia servirá para los cultos de mayor asistencia de fieles, como entierros, misas dominicales o primeras comuniones, mientras que la ermita del Valle se dedicará al culto diario ordinario.


Ante estas circunstancias,  un evidentemente molesto e indignado Francisco Jesús Campos pidió a los demás templos locales, “compasión y misericordia con la cofradía del Valle”, aunque de esa negativa colectiva y de sus consecuencias para el Valle “yo no responsabilizo a nadie” afirmó el párroco de la Sagrada Familia.

Por su parte, el hermano mayor Miguel Muñoz Egea lamentó las declaraciones del presidente de la Agrupación de Cofradías, Francisco Requerey, quien recomendó al Valle que quitara el palio de la Amargura para así poder salir de la Sagrada Familia y no necesitar carpa ni capilla.

La campaña de captación de donativos se realizará los viernes en las Cuatro Esquinas, donde miembros de la junta de gobierno montarán una mesa petitoria a modo de stand informativo, y los domingos durante la misa de las doce en la explanada de la parroquia de la Sagrada Familia. Se harán recibos copiativos de los donativos aportados y quienes aporten 50 euros o más formarán parte de una placa conmemorativa que se instalará cuando se inaugure la capilla. También se establecerá una fila cero para el resto de feligreses que deseen ayudar, con aportaciones en efectivo o mediante transferencia bancaria en la cuenta de la cofradía abierta en el Banco Santander cuyo código IBAN es:

ES 42 0049 4965 77 2816094681

Para la cofradía resulta urgente captar al menos 18.000 euros más IVA para poder salir este año desde el Valle, por lo que pide encarecidamente el apoyo del pueblo de Lucena en general y del barrio del Valle en particular.

Para el resto de la ejecución de obra se organizarán distintos eventos sociales como los habituales concursos de paellas, la Feria del Marisco, y otras iniciativas. El objetivo es hacer una capilla digna para Virgen de la Amargura, que además servirá para Casa de Hermandad y recinto para que la parroquia de la Sagrada Familia haga cursos y actividades con su feligresía.